Los padres con
mayor nivel educativo son menos propensos a tener hijos
con problemas
En un estudio realizado en Indonesia y Bangladesh,
los investigadores observaron que a mayor nivel de educación formal de
ambos padres, menor posibilidad existía de tener hijos con problemas
de desarrollo.
La falta de desarrollo en la infancia temprana afecta la
capacidad cognitiva, motriz, social y emocional, además de aumentar
la mortalidad.
El equipo analizó indicadores de crecimiento infantil, educación
paterna y materna, y el nivel socioeconómico de casi 600.000
familias en Indonesia y casi 400.000 familias en Bangladesh.
Los autores hallaron que casi un tercio de los niños menores de 5
años en las familias de Indonesia tenían desarrollo insuficiente. Cada año de educación formal de la madre reducía un 4,4 por
ciento los problemas de desarrollo de sus hijos en áreas urbanas y
un 5 por ciento en áreas rurales, mientras que cada año extra de
educación en los padres los disminuía en un 3 por ciento.
En Bangladesh, donde la mitad de los niños tenían signos de poco
desarrollo, cada año extra de educación de las madres reducía un 4,6
por ciento el riesgo de tener un hijo con problemas de crecimiento;
mientras que cada año de educación formal de los padres disminuía
ese riesgo un 2,9 por ciento en zonas rurales y un 5,4 por ciento en
las ciudades.
Estos resultados, para los autores, se deberían a que los padres
con mayor educación formal ponían en práctica más conductas de
"promoción de la salud" pediátrica, como la vacunación y el uso de
suplementos vitamínicos.
Para el doctor Theodore D. Wachs, de la Purdue University, en
Indiana, habría más factores clave, según explica en un editorial
sobre el estudio. Por ejemplo, las madres educadas tendrían más participación en
las decisiones, como dónde y cómo invertir el ingreso familiar.
Estudios demostraron que las madres son más propensas que los padres
a asignar los recursos familiares a la nutrición, la salud y el
desarrollo físico de los hijos.
Investigaciones previas señalan que las mujeres con educación
formal tienden a sufrir menos depresión que aquellas con baja
escolaridad y que los bebés de madres con depresión tienen más
riesgo de presentar problemas de desarrollo.
Fuente: The Lancet, 26 de enero del 2008