El tiempo que los niños ven televisión se relaciona con
problemas conductuales
Según un estudio, apagar el televisor podría
disminuir la probabilidad de problemas más adelante. Los
efectos negativos de ver mucha televisión a una edad temprana sobre los
niños pueden ser vencidos al limitar el tiempo frente a la pantalla
antes de los 6 años de edad.
El estudio no confirma que la televisión sea en realidad mala para
los niños pequeños. Tampoco muestra de manera exacta qué extensión de
reducción ayudaría a los niños expuestos a mucha televisión al comienzo
de sus vidas. Aún así, la autora principal, Kamila Mistry, candidata
doctoral de la Escuela de salud pública Bloomberg de la Johns Hopkins
dijo que sí plantea un caso contundente de una diferencia
"significativa" en los problemas conductuales de los niños según la
cantidad de horas que ven televisión.
"Nunca es demasiado tarde. Es un mensaje importante tanto para los
padres como para los pediatras, que exhorta a los padres a apagar el
televisor y pensar en actividades alternativas para los niños".
La American Academy of Pediatrics
anima a
que los niños menores de 2 años no vean nada de televisión y señala que
los niños mayores no deben ver más de dos horas al día.
Según Mistry, el estudio reciente es inusual porque siguió a los niños a
través del tiempo, desde los 2.5 hasta los 5.5 años, y midió los efectos
de cambiar los niveles de uso de la televisión.
Los investigadores observaron los resultados de encuestas de 2.702
familias que se inscribieron en un estudio nacional entre 1996 y 1998.
Los niños recibieron seguimiento desde el nacimiento hasta los 5.5 años
de edad.
El veinte por ciento de los padres dijo que sus hijos veían al menos
dos horas de televisión al día tanto a los 2.5 como a los 5.5 años.
Cuatro de cada diez niños tenían un televisor en su habitaciones a los
5.5 años de edad.
Incluso cuando los investigadores ajustaron los resultados del
estudio para tomar en cuenta factores como los ingresos y la
"participación de los padres", encontraron que los niños que veían dos o
más horas de televisión al día a ambas edades eran más propensos a
sufrir de problemas de sueño, atención y conducta agresiva, y de "externalizar
conductas problemáticas". Además, los que veían más TV tuvieron más
problemas en su trato con los demás con el tiempo.
Pero los niños que reducían las horas de TV entre las dos edades no
tenían una mayor probabilidad de problemas sociales o conductuales.
Los investigadores también encontraron que los niños que tenían un
televisor en su habitación eran más propensos a tener problemas de
sueño.
Los hallazgos aparecen publicados en la edición de octubre de
Pediatrics.
Mistry añadió que no se trata
de un estudio de causa y efecto. Es posible que los problemas
conductuales y sociales puedan contribuir a ver TV y no al contrario,
señaló. El estudio tampoco evaluó si los niños veían programas educativos u otros programas, como los que están diseñados
para adultos. "Vacilo en decir que la TV sea horrible", dijo Mistry, "pero
probablemente una cantidad excesiva de cualquier actividad no es buena".
Madeline A. Dalton, directora del Centro Hood de familias y niños de
la Escuela de medicina de la Dartmouth, dijo que no está segura de que
reducir la exposición cuantiosa temprana a la TV eliminará el riesgo de
problemas. Cree que se necesita más investigación para determinarlo y
para averiguar si es posible que "los padres sean más propensos a sentar
a sus niños frente a la TV si tienen problemas conductuales".
Sin embargo, "el tiempo que se pasa frente a la TV probablemente
reduzca la cantidad de tiempo que los niños pasan interactuando con
adultos y otros niños", señaló Dalton. "Por consiguiente, no es
sorprendente que esto pudiera afectar la capacidad de interacción
social".
Añadió que "estamos criando a nuestros niños en un mundo saturado por
los medios de comunicación. Eso no es necesariamente algo malo, pero
nuestro conocimiento sobre cómo afectan los medios a los niños, tanto en
términos de conducta como de salud, claramente se ha quedado retrasado
respecto a su uso".
Fuente: HealthDay, octubre, 2007