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Guía de tratamiento de enfermedades |
Trastorno por déficit de atención e
hiperactividad
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Contenido:
Alimentación, hierbas, suplementos, homeopatía.
Los niños con este trastorno
pueden presentar una impulsividad excesiva, falta de
atención y concentración y, en algunos casos, un exceso de
actividad física. Es decir, no todos los niños con este
trastorno son hiperactivos; algunos presentan solo problemas
de atención principalmente.
En muchos casos, este problema está relacionado con una
alimentación inadecuada. Muchos alimentos contienen aditivos
(colorantes, conservantes, etc.) y azúcar en exceso. Las
hamburguesas, la comida precocinada, los zumos azucarados,
los refrescos, etc., forman parte de la alimentación
habitual de muchos niños, cuyos pequeños cuerpos son
especialmente vulnerables a estas sustancias. En algunos
casos, esto hace que tengan reacciones alérgicas típicas,
como problemas de piel, mocos, u otros síntomas, pero en
otros casos, este exceso de toxinas en la alimentación
produce problemas de comportamiento.
Muchos médicos tratan a estos niños con fármacos. Es posible
que en unos pocos casos la medicación sea necesaria, pero
hay que tener cuidado porque los efectos a largo plazo no
son bien conocidos y es posible que produzcan un retraso en
el crecimiento y lleven a abuso de sustancias en el futuro.
Algunos adolescentes mezclan el Ritalin con alcohol o
marihuana, produciendo una mezcla peligrosa.
El uso regular de antibióticos y las infecciones frecuentes
de oído están asociadas con una mayor probabilidad de
padecer este trastorno. Otras causas son las alergias o
intolerancias alimenticias, alérgenos ambientales o
toxicidad por metales como aluminio, plomo o mercurio.
Las deficiencias nutricionales pueden estar implicadas
también. La falta de ácidos grasos esenciales, vitaminas del
grupo B, magnesio, hierro y otros minerales pueden jugar un
papel importante.
Intenta seguir las recomendaciones que explicamos en las
siguiente páginas durante al menos un menos (o,
preferiblemente, tres meses). Algunos niños vuelven a unos
niveles normales de actividad tan solo unos días después de
eliminar el alimento que le está causando problemas.
