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Guía de tratamiento de enfermedades |
Glaucoma
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Contenido:
Alimentación, hierbas, suplementos, homeopatía,
aromaterapia, acupresión.
En un ojo sano, el fluido se
produce y se elimina simultáneamente. Si el fluido no drena
adecuadamente, se acumula haciendo aumentar la presión en el
nervio óptico, la retina y el cristalino. Esta presión puede
dañar o incluso destruir por completo la retina y el nervio
óptico.
En el glaucoma de ángulo abierto el fluido drena muy
lentamente, produciéndose un aumento de la presión que no
produce síntomas al principio, pero conforme la enfermedad
progresa aparece un estrechamiento de la visión periférica,
dolor de cabeza leve y problemas visuales vagos, como ver un
halo alrededor de las luces o tener problemas para adaptarse
a la oscuridad. En algún momento, puede desarrollarse una
visión en túnel. Este tipo de glaucoma es el más común.
En el glaucoma de ángulo cerrado, el aumento de presión se
produce con rapidez y causa un intenso dolor en un ojo, con
dolor de cabeza y problema de visión. El globo ocular está
duro al tacto y el dolor puede ser tan severo que cause
náuseas y vómitos. Los párpados se inflaman y el ojo está
rojo y acuoso.
El glaucoma debe recibir atención médica inmediata. El daño
causado en el ojo no puede recuperarse pero puede
disminuirse el progreso de la enfermedad.
Parece que no existe una sola causa del glaucoma, sino que
existen una variedad de factores que intervienen en su
desarrollo. Para prevenirlo y para tratarlo es necesario
recibir un tratamiento médico convencional, así como
utilizar terapias naturales para reducir los niveles de
toxinas en el cuerpo, tomar alimentos que favorezcan la
salud ocular, corregir las deficiencias nutricionales
asociadas con el glaucoma, mejorar la digestión, evitar
medicamentos que predispongan al glaucoma y reducir el
estrés.
Aromaterapia
El estrés es un factor
desencadenante del glaucoma agudo y puede ser un factor
contribuyente en el glaucoma crónico. Diversos aceites
esenciales pueden ayudarte a relajar la tensión y la
ansiedad.
Entre ellos se encuentran los
siguientes: rosa, jazmín, lavanda, bergamota, madera de
sándalo, ylang ylang. Elige varios aceites y úsalos de forma
alternada, pues de lo contrario te habituarás y perderán su
efecto. Puedes usarlo en un baño, difusor, masaje, etc.
