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Apoplejía o derrame cerebral
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Contenido:
Alimentación, hierbas, suplementos, homeopatía.
La apoplejía, también llamada
accidente cerebrovascular o derrame cerebral, tiene lugar
cuando se ve bloqueado o interrumpido el aporte de sangre a
alguna parte del cerebro.
El cerebro necesita el oxígeno y nutrientes de la sangre
para poder funcionar correctamente. Cuando se ve privado de
dicho suministro, los tejidos cerebrales comienzan a morir.
El daño causado en el cerebro por una apoplejía, depende del
espacio de tiempo que el cerebro ha estado privado de
sangre, y la rapidez con la que se atienda al paciente.
Una gran cantidad de apoplejías están causadas por
arteriosclerosis, que consiste en el depósito de partículas
grasas en las paredes de las arterias, obstruyéndolas, lo
cual impide el correcto flujo sanguíneo, pudiendo llegar a
bloquearlo por completo en las arterias del cerebro.
El suministro de sangre al cerebro puede verse también
bloqueado debido a un coágulo o por la ruptura de la
arteria.
La hipertensión es uno de los principales factores que
predisponen a padecer una apoplejía, debido al daño que
puede causar en las arterias. Las personas con arritmias o
daños en las válvulas del corazón tienen también un mayor
riesgo. Las mujeres que toman anticonceptivos orales y fuman
tienen una mayor probabilidad de tener coágulos sanguíneos,
así como las mujeres que toman ciertos tipos de hormonas
sintéticas con la menopausia.
Si la persona afectada recibe atención médica durante las
tres primeras horas, tiene una probabilidad mucho mayor de
sobrevivir e incluso de recuperarse totalmente.
El daño causado depende de
qué zona del cerebro se ha visto privada de sangre y durante
cuánto tiempo. Si sucede sólo durante unos segundos, puede
haber problemas de visión, problemas para hablar, debilidad,
temblor, confusión, pero luego puedes volver a la
normalidad. Si ha durado más tiempo, puede haber un daño
permanente en la visión, el habla, la coordinación o el
movimiento, aunque con terapias de rehabilitación puede
llegar a recuperarse parte o, en algunos casos, todo el
funcionamiento.
