Medicina /
Terapias alternativas
Tai Chi
En la tradición china existen
cientos de métodos y prácticas para la autocuración basadas
en el control y equilibrio de la energía vital, llamada Qi.
El término general para designar a estos métodos recibe el
nombre de Qigong. El Tai Chi es una forma de Qigong.
Consiste generalmente en 108 movimientos separados que se
conectan entre ellos siguiendo un orden específico. Existen
varios tipos de Tai Chi, que incluyen: el estilo Yang, el
estilo Chen, el estilo Wu, entre otros. Casi todas estas
formas de Tai Chi han creado una forma abreviada, compuesta
por un número de movimientos que oscila entre 20 y 40, que
permite a los principiantes aprender más rápidamente.
La práctica del Tai Chi
fomenta la salud y tiene efectos terapéuticos tanto a nivel
físico como emocional. El flujo de energía vital del cuerpo
se ve equilibrado y estimulado mediante los movimientos
lentos y meditativos del TaiChi. Al mismo tiempo, se mejora
la llegada de oxígeno y nutrientes a los tejidos del cuerpo,
aumenta la capacidad del sistema linfático para eliminar los
productos de desecho del metabolismo, se refuerza el sistema
inmunitario.
Los movimientos del Tai Chi se describen a veces como un
kung fu a cámara lenta. Su práctica regular aumenta la
flexibilidad y la fuerza y mejora el sistema cardiovascular,
libera el estrés y la ansiedad, libera la tensión muscular y
alivia la artritis y dolores musculares.
Durante la Revolución Cultural de los años sesenta en China
(revolución política e ideológica en el seno del partido
comunista chino), una etapa especialmente oscura en la
historia de este país, se prohibieron todas las formas del
Qigong que tenían una base intelectual o espiritual y fueron
consideradas crímenes contra las personas. Casi todas las
formas de Tai Chi se prohibieron también. Tras este periodo,
ciertos aspectos de la antigua tradición china se
recuperaron. Conforme se fue viendo que muchas formas del
Qigong eran beneficiosas para la salud, su práctica se fue
incrementando.
Ahora, en China millones de ciudadanos practican el Tai Chi
cada día. Algunos de forma individual, otros en grupos
grandes o pequeños, otros con espadas, otros con grades
abanicos rojos.
El aprendizaje del Tai Chi es lento, por eso suele
aconsejarse que se empiece con formas más simples del Qigong,
sobre todo aquellas personas que están muy ocupadas, son
ancianas o padecen enfermedades.