Medicina
tradicional china
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La energía ancestral.
Es la energía con la que ya nacemos, representa la dirección de
nuestras vidas, guarda relación con la herencia genética. Es la
energía que dirige nuestro organismo y el resto de energías están a
su servicio.
La energía Yong. Es
la energía nutricia. Se obtiene de los alimentos y de la
respiración. Los alimentos llegan al estómago, que los transforma
separando la energía pura de la impura. Esta última sigue el camino
del intestino y es eliminada con las heces. La energía pura es
asimilada por el estómago y a través del bazo asciende hasta los
pulmones, donde se mezcla con la energía respiratoria y constituye
la energía Yong o nutricia.
Energía Oé. Es la
energía adaptativa. Se encarga de regular y equilibrar nuestra
relación con el medio que nos rodea. Circula principalmente en la
superficie de la piel, a través de los meridianos tendino-musculares.
Energía psíquica. El
espíritu (el Shen) se alberga en el corazón, que es quien da la
respuesta psíquica global ante un acontecimiento que nos toque
vivir. Se manifiesta en cinco formas distintas, una para cada
órgano: la alegría para el corazón, la responsabilidad para el
riñón, la decisión para el hígado, la reflexión para el bazo y la
serenidad para el pulmón.
Existe un doble mecanismo de
relación psíquica con el medio:
1. De relación externa.
Cuando recibimos un impacto emocional (por ejemplo, una mala
noticia) pueden ocurrir tres cosas:
- Si nuestro Shen global es
fuerte, no se verá especialmente afectado por el impacto.
- Si nuestro Shen es débil, el
corazón filtrará el impacto y según sea miedo, obsesión, ira,
etc. lo enviará al órgano correspondiente.
- Si el Shen es muy débil, el
impacto puede provocar incluso la muerte.
2. De relación interna,
según el cual cada órgano genera su propio sentimiento, que envía al
corazón y este al cerebro para dar una respuesta.
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