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Medicina / Fisiología


Fisiología del riñón y vías urinarias

 

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Trastornos del riñón y de las vías urinarias: síntomas

 

Fiebre y sensación de malestar general

 

Aunque la infección de la vejiga (cistitis) casi nunca cause fiebre, la infección bacteriana del riñón (pielonefritis) generalmente provoca una fiebre elevada. El cáncer de riñón puede causar fiebre en algunos casos.

Micción frecuente

 

La mayoría de las personas orina aproximadamente de cuatro a seis veces diarias, principalmente durante el día. La micción frecuente sin incremento del volumen diario de orina, es un síntoma de infección de la vejiga o de algo que causa su irritación, como un cuerpo extraño, un cálculo o un tumor. Este último u otra masa que presione la vejiga también puede provocar una micción frecuente. La irritación de la vejiga puede provocar dolor al orinar (disuria) y una necesidad compulsiva de orinar (urgencia), que puede sentirse como una tensión dolorosa casi constante (tenesmo). Por lo general, la cantidad de orina que se elimina es poca, pero si una persona no orina de inmediato puede perder el control de la vejiga.

Micción nocturna frecuente (nicturia)

 

Este síntoma puede manifestarse en las etapas iniciales de una enfermedad renal, aunque la causa puede ser simplemente que se beba una gran cantidad de líquidos antes de acostarse, especialmente alcohol, té o café. Durante la noche se puede sentir la necesidad de orinar con frecuencia, debido a que los riñones no concentran bien la orina. También es habitual la micción frecuente por la noche en las personas que sufren de insuficiencia cardíaca, insuficiencia hepática o diabetes, aunque no padezcan una enfermedad de las vías urinarias. Orinar pequeñas cantidades repetidas veces durante la noche puede producirse cuando la orina se devuelve a la vejiga porque su salida se encuentra obstruida. En los varones mayores, la causa más frecuente es el aumento del tamaño de la próstata.

Orinarse en la cama (enuresis)

 

La enuresis es normal durante los 2 o 3 primeros años de vida. A partir de esta edad, puede ser indicativo de un problema tal como una maduración retardada de los músculos y de los nervios de las vías urinarias inferiores, una infección, un estrechamiento de la uretra o un control inadecuado de los nervios de la vejiga urinaria (vejiga neurogénica). También puede ser un problema de tipo psicológico.

 

Presencia de aire en la orina

 

Es un síntoma poco frecuente que indica por lo general una conexión anómala (fístula) entre las vías urinarias y el intestino. Una fístula puede ser una complicación de una diverticulitis, de otros tipos de inflamación intestinal, de un absceso o de un cáncer. Una fístula entre la vejiga y la vagina también puede hacer que el gas (aire) vaya hacia la orina. En raras ocasiones, las bacterias presentes en la orina pueden producir gas.