Medicina / Enfermedades

Varices: Insuficiencia venosa superficial
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Síntomas
Las manifestaciones clínicas
son muy variadas de una persona a otra y según el grado de
insuficiencia alcanzado. El aspecto de las dilataciones
varía según se trate de pequeñas varicosidades o de grandes
dilataciones.
Por lo general, en la evolución clínica de las varices
pueden distinguirse cuatro estadios.
Primer estadio. Aparecen dilataciones superficiales
de poca intensidad, con escasos síntomas y poca repercusión.
Segundo estadio. Aumenta la presión en las venas
debido a la dilatación. Aparecen cansancio y pesadez de las
piernas cuando la persona está de pie mucho tiempo, que
mejora al andar o al elevar las piernas. Aparece dolor,
sobre todo en los tobillos y la pantorrilla. Los calambres
también son frecuentes; aparecen sobre todo de noche y se
localizan en la zona de los gemelos. Aparece picor, sobre
todo en los tobillos y en el dorso del pie, así como en las
zonas cercanas a las dilataciones venosas. Aparece también
edema que se inicia en los tobillos y se extiende hasta
acabar afectando a toda la pierna. El edema significa que
los mecanismos de regulación de la circulación venosa han
fracasado.
Tercer estadio. La presencia de alteraciones en la
circulación de sangre en las venas conduce a un
desequilibrio permanente en el intercambio de líquidos entre
los espacios existentes dentro y fuera de los vasos
sanguíneos, con pigmentación de la piel por depósitos de
hemosiderina, sobre todo en el tercio inferior interno de la
pierna. En esta fase es frecuente la aparición de un picor
intenso, con eccema y endurecimiento y atrofia de la piel.
Cuarto estadio. Aparece la úlcera cutánea, sobre
todo en la parte interior del tobillo. La infección de estas
úlceras suele ser frecuente.
Medidas terapéuticas
Es importante mantener activa
la circulación venosa y evitar los factores que impliquen
una sobrecarga para la pierna.
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Hacer ejercicio físico y
deporte controlado. La natación es especialmente útil.
-
Andar tranquilamente, en
tierra o en el agua también favorece el retorno venoso.
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Utilización de media,
calcetín o vendajes que compriman la pierna de forma
permanente.
-
Masajes manuales,
hidromasajes, presoterapia.
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Elevación de las piernas,
sobre todo durante el reposo nocturno.
-
Evitar ambientes
excesivamente cálidos.