Tromboembolia pulmonar
Consiste en la oclusión
de las arterias pulmonares por coágulos de sangre desprendidos
(émbolos) desde alguna parte del territorio venoso. En la mayoría de
los casos, el origen se debe a una trombosis venosa profunda de las
extremidades inferiores.
Durante los primeros
días de formación de la trombosis existe el riesgo de
desprendimiento de émbolos. Luego, el trombo se deshace o se adhiere
a la pared de la vena, con lo que el riesgo de embolia pulmonar
disminuye.
Cuando el trombo se desprende y alcanza las arterias
pulmonares se desencadenan una serie de fenómenos debidos a la
oclusión de la arteria por el émbolo y a la liberación de sustancias broncoactivas y vasoactivas por parte de las plaquetas que se
aglomeran en el sitio del trombo. El significado clínico de la
embolia pulmonar depende del grado de obstrucción de la arteria, del
tamaño de vaso o vasos ocluidos, del estado del aparato circulatorio
en su totalidad y de las sustancias liberadas por las plaquetas.
Las embolias tienen dos
consecuencias fisiopatológicas principales:
1) La respiración se ve
comprometida porque hay un segmento pulmonar privado de riego
sanguíneo.
2) Las resistencias pulmonares
al paso de la sangre aumentan a causa de la obstrucción embólica.
Esto produce hipertensión pulmonar y puede dar lugar a insuficiencia
aguda del ventrículo derecho.
Una de las pocas causas
de muerte instantánea es una embolia pulmonar masiva. Sin embargo,
en general, las embolias pequeñas producen sólo dolor torácico y tos
o, posiblemente, hemorragias pulmonares sin infarto en personas cuyo
aparato cardiocirculatorio es normal. Sólo en personas predispuestas
donde la propia circulación bronquial es insuficiente, las embolias
pequeñas producirán infartos (muerte celular de una zona debido a la
falta de riego sanguíneo) pequeños. Estos pacientes presentan
disnea, fiebre, dolor torácico, tos y hemoptisis (expectoración de
sangre debido a la hemorragia pulmonar).
Después es frecuente que
las embolias desaparezcan. Sólo en un 10% de los casos se produce un
infarto pulmonar y esto ocurre sobre todo cuando existen
enfermedades previas del pulmón o corazón. Las pequeñas embolias
múltiples que no desaparecen pueden dar lugar, pasado un tiempo, a
hipertensión pulmonar crónica, esclerosis vascular pulmonar y cor
pulmonale crónico.
Bibliografía:
- Farreras, Rozman.
Medicina interna. Mosby/Doyma libros
- Patología estructural
y funcional. Robbins. Interamericana-McGraw-Hill
- Manual de patología
general. S. de Castro del Pozo. Masson
- Tratado de fisiología
médica. Guyton. Interamericana-McGraw-Hill