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Medicina / Enfermedades


Enfermedad por reflujo gastroesofágico

 

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La influencia de la dieta

 

Ciertos alimentos disminuyen la presión del EEI favoreciendo el paso del contenido gástrico al esófago.

Entre ellos se encuentran las comidas grasas, el tabaco, el alcohol, el chocolate y la menta.

 

Síntomas del reflujo gastroesofágico

 

La existencia de pirosis o regurgitación ácida, que con frecuencia aumenta tras la comida o al estar tumbado y se alivia con alcalinos sugiere la existencia de reflujo.
 
Otras veces, los síntomas son más variados: eructos, dolor abdominal, náuseas, hipo, disfagia (dificultad para tragar), dolor al tragar o anemia.
 
En otras ocasiones, el reflujo se manifiesta como molestias en la faringe, alteraciones respiratorias (tos nocturna, broncospasmo, neumonías recurrentes, o fibrosis pulmonar).
 
Con frecuencia se produce una asociación entre reflujo gastroesofágico y asma. No se conoce el mecanismo con claridad. El reflujo podría producir asma por microaspiración del contenido gástrico hacia el árbol bronquial o por una bronconconstricción debida a la presencia de ácido en el esófago.
 
En ocasiones, la única manifestación clínica del reflujo consiste en molestias en la faringe o laringe, como sensación de nudo en la garganta, o de cuerpo extraño o disfonía (alteración de la voz).


El reflujo gastroesofágico es una causa frecuente de dolor torácico no cardiaco. Sucede hasta en el 60% de los pacientes. El dolor puede ser idéntico al producido por un infarto de miocardio.