Medicina / Enfermedades

Enfermedad por reflujo gastroesofágico
Página 3
La influencia de la dieta
Ciertos alimentos disminuyen
la presión del EEI favoreciendo el paso del contenido
gástrico al esófago.
Entre ellos se encuentran las comidas grasas, el tabaco, el
alcohol, el chocolate y la menta.
Síntomas del reflujo
gastroesofágico
La existencia de pirosis o
regurgitación ácida, que con frecuencia aumenta tras la
comida o al estar tumbado y se alivia con alcalinos sugiere
la existencia de reflujo.
Otras veces, los síntomas son más variados: eructos, dolor
abdominal, náuseas, hipo, disfagia (dificultad para tragar),
dolor al tragar o anemia.
En otras ocasiones, el reflujo se manifiesta como molestias
en la faringe, alteraciones respiratorias (tos nocturna,
broncospasmo, neumonías recurrentes, o fibrosis pulmonar).
Con frecuencia se produce una asociación entre reflujo
gastroesofágico y asma. No se conoce el mecanismo con
claridad. El reflujo podría producir asma por
microaspiración del contenido gástrico hacia el árbol
bronquial o por una bronconconstricción debida a la
presencia de ácido en el esófago.
En ocasiones, la única manifestación clínica del reflujo
consiste en molestias en la faringe o laringe, como
sensación de nudo en la garganta, o de cuerpo extraño o
disfonía (alteración de la voz).
El reflujo gastroesofágico es una causa frecuente de dolor
torácico no cardiaco. Sucede hasta en el 60% de los
pacientes. El dolor puede ser idéntico al producido por un
infarto de miocardio.
