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Medicina / Enfermedades


Prurito anal

Por Ana Muñoz

 

¿En qué consiste?

 

Es un síntoma frecuente caracterizado por crisis de picor anal y perianal (alrededor del ano), fundamentalmente de noche. Se presenta sobre todo entre los 20 y los 50 años y afecta por igual a ambos sexos, aunque sus formas más intensas predominan en el sexo masculino. La región perineal posee una gran cantidad de receptores para el picor y de glándulas sudoríparas y dada su localización profunda en la hendidura entre los glúteos, puede considerarse un área cerrada con una temperatura, una humedad y un pH superiores a los del resto de la superficie corporal, en donde con facilidad se acumulan restos fecales, moco rectal y sudor.

El picor suele localizarse en la zona perianal , aunque a veces puede extenderse a toda la región perineal y afectar el escroto o la vagina. Tiene una naturaleza cíclica, con intervalos sin síntomas que pueden se prolongados. Su predominio nocturno se debe a que el aumento de la temperatura perineal que se produce durante la permanencia en la cama aumenta la sensibilidad al picor. El prurito anal puede llegar a ser muy intenso, ocasionando la aparición de un círculo vicioso de picor y lesiones por rascado (con o sin infección sobreañadida). Las formas más intensas de prurito determinan la aparición de insomnio y, como consecuencia, ansiedad o depresión.

 

Causas

 

En el 50 % de los casos es de origen desconocido. En estos pacientes puede estar causado por alteraciones psicológicas. En general, el prurito intenso suele ser de origen psicológico, mientras que el más moderado suele tener un origen orgánico. Las causas pueden ser muy diversas, entre ellas se encuentran:

  • Enfermedades anorrectales, como hemorroides, fístula o fisura anal, prolapso rectal, etc.

  • Infecciones de ciertas bacterias o virus.

  • Causas yatrogénicas: antibióticos orales, laxantes, productos locales (desodorantes, polvos, jabones, supositorios, etc).

  • Enfermedades dermatológicas. Psoriasis, eccema atópico, dermatitis seborreica, liquen plano, vaginitis atrófica.

  • Enfermedades sistémicas. Diabetes mellitus, uremia, ictericia colestásica.

  • Otras causas. Higiene insuficiente o excesiva, aumento de la temperatura y humedad (ropa ajustada, clima caluroso, obesidad, ejercicio físico), dieta (café, té, chocolate, colas, leche, cerveza, vino, cítricos, tomates).

 

Recomendaciones terapéuticas

  • Suspender los antibióticos y laxantes, así como alimentos o bebidas que puedan desencadenar la sintomatología.

  • Evitar la utilización de prendas de vestir muy ajustadas o abrigadas para impedir el aumento excesivo de la temperatura perineal.

  • Mantener las uñas cortas para evitar lesiones por rascado.

  • Mantener el área perineal limpia y seca mediante baños de asiento varias veces al día (sobre todo tras la defecación) con jabón simple y agua.

 

Bibliografía:


- Farreras, Rozman. Medicina interna. Mosby/Doyma libros
- Patología estructural y funcional. Robbins. Interamericana-McGraw-Hill
- Manual de patología general. S. de Castro del Pozo. Masson
- Tratado de fisiología médica. Guyton. Interamericana-McGraw-Hill

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