Prurito anal
Es un síntoma frecuente
caracterizado por crisis de picor anal y perianal (alrededor del
ano), fundamentalmente de noche. Se presenta sobre todo entre los 20
y los 50 años y afecta por igual a ambos sexos, aunque sus formas
más intensas predominan en el sexo masculino. La región perineal
posee una gran cantidad de receptores para el picor y de glándulas
sudoríparas y dada su localización profunda en la hendidura entre
los glúteos, puede considerarse un área cerrada con una temperatura,
una humedad y un pH superiores a los del resto de la superficie
corporal, en donde con facilidad se acumulan restos fecales, moco
rectal y sudor.
El picor suele
localizarse en la zona perianal , aunque a veces puede extenderse a
toda la región perineal y afectar el escroto o la vagina. Tiene una
naturaleza cíclica, con intervalos sin síntomas que pueden se
prolongados. Su predominio nocturno se debe a que el aumento de la
temperatura perineal que se produce durante la permanencia en la
cama aumenta la sensibilidad al picor. El prurito anal puede llegar
a ser muy intenso, ocasionando la aparición de un círculo vicioso de
picor y lesiones por rascado (con o sin infección sobreañadida). Las
formas más intensas de prurito determinan la aparición de insomnio
y, como consecuencia, ansiedad o depresión.
Causas
En el 50 % de los casos
es de origen desconocido. En estos pacientes puede estar causado por
alteraciones psicológicas. En general, el prurito intenso suele ser
de origen psicológico, mientras que el más moderado suele tener un
origen orgánico. Las causas pueden ser muy diversas, entre ellas se
encuentran:
- Enfermedades anorrectales, como
hemorroides, fístula o fisura anal, prolapso rectal, etc.
- Infecciones de ciertas bacterias o
virus.
- Causas yatrogénicas: antibióticos
orales, laxantes, productos locales (desodorantes, polvos, jabones,
supositorios, etc).
- Enfermedades dermatológicas.
Psoriasis, eccema atópico, dermatitis seborreica, liquen plano,
vaginitis atrófica.
- Enfermedades sistémicas. Diabetes
mellitus, uremia, ictericia colestásica.
- Otras causas. Higiene insuficiente
o excesiva, aumento de la temperatura y humedad (ropa ajustada,
clima caluroso, obesidad, ejercicio físico), dieta (café, té,
chocolate, colas, leche, cerveza, vino, cítricos, tomates).
Recomendaciones terapéuticas
- Suspender los antibióticos y
laxantes, así como alimentos o bebidas que puedan
desencadenar la sintomatología.
- Evitar la utilización de prendas de
vestir muy ajustadas o abrigadas para impedir el aumento excesivo de
la temperatura perineal.
- Mantener las uñas cortas para
evitar lesiones por rascado.
- Mantener el área perineal limpia y
seca mediante baños de asiento varias veces al día (sobre todo tras
la defecación) con jabón simple y agua.
Bibliografía:
- Farreras, Rozman.
Medicina interna. Mosby/Doyma libros
- Patología estructural
y funcional. Robbins. Interamericana-McGraw-Hill
- Manual de patología
general. S. de Castro del Pozo. Masson
- Tratado de fisiología
médica. Guyton. Interamericana-McGraw-Hill