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Obesidad

 

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La obesidad se define como un exceso de grasa que supone un riesgo para la salud. Los indicadores más utilizados para determinar el grado de obesidad son: el porcentaje del peso actual con respecto al ideal, y el índice de masa corporal.

 

Porcentaje de peso actual con respecto al ideal. Son tablas de peso ideal en relación con la talla y la edad. Puede considerarse que una persona tiene sobrepeso cuando supera el 120 % del peso ideal. Sin embargo, estas tablas no tienen en cuenta la corpulencia del individuo.

 

Índice de masa corporal (IMC). Es un índice fácil de calcular que da una idea más aproximada de la corpulencia del individuo. Se calcula mediante la siguiente fórmula:

 

IMC= Peso / talla2     (El peso se expresa el kg y la talla en metros)

 

Por encima de 25, cuanto mayor sea el IMC mayor es el riesgo para la salud.

 

Prevalencia

 

   Considerando el sobrepeso como un exceso de peso superior al 120% del peso ideal, su prevalencia en los países desarrollados varía del 15 al 40 % de la población. Esta prevalencia aumenta considerablemente con la edad.

 

Causas

 

Existen diferentes tipos de paciente obesos con etiologías distintas. Los factores que influyen son los siguientes.

 

1. Gasto energético.

 

   Un obeso puede ganar grasa debido a que gasta menos energía de la que ingiere, siendo ésta acumulada en el organismo. También puede desarrollar obesidad cuando su gasto energético es inferior al normal. El gasto energético de una persona depende de tres componentes:

 

Gasto energético basal. Es el gasto en situación de reposo y en condiciones ambientales neutrales. El individuo obeso tiene un gasto energético basal por kilogramo de peso inferior al de un individuo no obeso. Este gasto energético puede tener un componente genético, dado que existen familias que presentan un gasto energético inferior al de otras. Estudios realizados indican que las personas que presentan un menor gasto energético basal pueden ganar peso con más facilidad.

 

Gasto energético por actividad física. El gasto energético ante una actividad física es superior en la persona obsesa debido a que tiene que hacer un mayor esfuerzo para desplazarse. Sin embargo, los obsesos suelen ser menos activos y realizar menos actividad física.

 

Gasto energético posprandial. Es el gasto energético que se produce tras la ingesta de alimentos, en los procesos de absorción, digestión y metabolización de los alimentos. Depende la de cantidad de energía ingerida y del tipo de dieta. La persona obesa puede tener un gasto energético posprandial normal o menor que una persona no obesa.

 

2. Aporte energético en la dieta.

 

   Debido a la dificultad para estimar adecuadamente la ingesta calórica de una persona, es difícil afirmar si una persona obesa ingiere un exceso de energía. Parece ser que en general las personas obesas tienden a subestimar su ingesta calórica, aunque no se sabe con certeza si la hiperfagia (ingesta excesiva de alimentos) asociada a la obesidad es la causa o la consecuencia de la enfermedad.

 

3. Obesidad neuroendocrina.

 

   Aunque durante años la obesidad se ha considerado una enfermedad endocrina,  menos del 3 % de los obesos presentan alteraciones endocrinas significativas. Entre ellas se encuentran:

 

Obesidad hipofisiaria y suprarrenal. El déficit de hormona del crecimiento (GH), el exceso de producción de ACTH debido a una enfermedad hipofisiaria o el síndrome de Cushing se encuentran asociados con una mayor frecuencia de la obesidad.

 

Hipotiroidismo grave. Puede acompañarse de un incremento de peso, sobre todo a causa de los edemas.

 

Síndrome de ovarios poliquísticos. Se caracteriza por la presencia de alteraciones menstruales o falta de menstruación y hirsutismo* que se desarrolla en mujeres jóvenes por lo general tras la primera menstruación. A menudo se acompaña de obesidad.

 

 

4. Fármacos asociados al incremento de peso.

  

   Glucocorticoides y ciertos antidepresivos tricíclicos se asocian a un aumento de peso. Los estrógenos solos o los contraceptivos orales, así como los progestágenos se asocian a un incremento de peso debido básicamente a la retención de líquidos.

 

5. Factores genéticos y ambientales.

 

   La cantidad de grasa y el IMC están estrechamente determinados al nacer, aunque los factores ambientales (estilo de vida, tipo de alimentación) determinarán el grado de obesidad.

 

*Glosario

 

Hirsutismo: aparición de vello en zonas no habituales, sobre todo en la mujer.

 

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