Insuficiencia
respiratoria
La función esencial del aparato respiratorio consiste en procurar
que existan unos niveles óptimos de oxígeno (O2) y una
adecuada eliminación de anhídrido carbónico (CO2). Para
que este intercambio de gases sea correcto es necesario que las
funciones del aparato respiratorio se realicen correctamente. Estas
funciones son: ventilación (entrada de aire en los pulmones),
difusión alveolocapilar (movimiento del O2 y CO2
entre los alveolos pulmonares y la sangre) y perfusión sanguínea
(flujo de sangre a los pulmones). Cualquier alteración en una o
varias de estas funciones origina un fallo en el intercambio
pulmonar de gases, lo cual provoca insuficiencia respiratoria.
La insuficiencia
respiratoria consiste en una reducción de la presión parcial de O2
en la sangre arterial (hipoxia) y/o una elevación de la presión
parcial de CO2 (hipercapnia). Es decir, una reducción de
la oxigenación de los tejidos (hipoxia) y/o una elevación de la
cantidad de anhídrido carbónico.
Causas
1. Disminución de la ventilación:
sobredosis de sedantes, enfermedades neuromusculares, síndromes de
apneas del sueño, obstrucciones de la vía respiratoria superior.
2. Alteraciones en el paso del
oxígeno de los pulmones a la sangre: fibrosis pulmonares difusas.
3. Acumulación de líquido pulmonar:
edema pulmonar, neumonías, hemorragia intrapulmonar.
4. Desequilibrios en la relación
ventilación/perfusión: enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC),
embolia pulmonar.
5. Reducción del flujo sanguíneo:
obstrucciones arteriales.
6. Reducción de la hemoglobina:
anemia.
Síntomas
Los signos de hipoxemia
aguda se relacionan con trastornos del sistema nervioso central y
del sistema cardiovascular. Entre los primero destacan la
incoordinación motora, la somnolencia, y la disminución de la
capacidad intelectual. Si la hipoxemia empeora puede presentarse
depresión de los centros respiratorios con muerte súbita. Las
manifestaciones cardiovasculares principales son la taquicardia y la
hipertensión arterial en las fases iniciales. A medida que se
acentúa la hipoxemia aparece bradicardia (ritmo cardiaco muy lento),
depresión del miocardio y finalmente shock cardiocirculatorio.
La hipoxemia crónica se
acompaña de apatía, falta de concentración y respuesta lenta a los
estímulos. Las manifestaciones cardiovasculares son mínimas, aunque
pueden aparecer signos y síntomas de hipertensión pulmonar y cor
pulmonale.
Las manifestaciones
clínicas de la hipercapnia dependen de la rapidez de su
instauración. Cuando es de forma aguda predominan los trastornos del
sistema nervioso central: desorientación, somnolencia, obnubilación,
coma e incluso muerte. La hipercapnia de evolución crónica
puede presentarse sin manifestaciones cínicas, aunque no es extraño
que aparezcan cefaleas y somnolencia, debido al efecto vasodilatador
del CO2 sobre la circulación cerebral.
Bibliografía:
- Farreras, Rozman.
Medicina interna. Mosby/Doyma libros
- Patología estructural
y funcional. Robbins. Interamericana-McGraw-Hill
- Manual de patología
general. S. de Castro del Pozo. Masson
- Tratado de fisiología
médica. Guyton. Interamericana-McGraw-Hill