Hipotiroidismo
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Piel. Hinchazón de la
piel por edema, sobre todo en la cara, la nuca y el dorso de las
manos y pies. La piel suele estar seca, dura y escamosa, a menudo es
pálida y amarillenta. Las secreciones sudorípara y sebácea están
reducidas. El cabello, las cejas, las pestañas y el vello corporal
se vuelven secos, gruesos y frágiles y tienden a caer. Uñas
quebradizas.
Aparato circulatorio.
Disminución del gasto cardíaco. Hay vasoconstricción periférica que
explica la palidez y frialdad de la piel y la hipersensibilidad al
frío.
Aparato respiratorio.
Con cierta frecuencia se observan derrames pleurales.
Aparato digestivo. Es
frecuente la macroglosia (aumento de volumen de la lengua).
Puede haber hinchazón y palidez de las encías. En la mitad de los
casos aparece falta de ácido clorhídrico en el jugo gástrico.
Estreñimiento.
Riñón. Se observan
discretas alteraciones del funcionamiento del riñón.
Sangre. Suele aparecer
anemia.
Sistema nervioso y muscular.
Lentitud de las funciones intelectuales, incluida el habla. Falta de
concentración y de memoria. El paciente se vuelve lento,
presenta somnolencia y desinterés por lo que le rodea. Son
frecuentes las alteraciones de tipo depresivo o paranoide. Entre las
alteraciones de los órganos de los sentidos destacan la ceguera
nocturna y la sordera.
Sistema endocrino.
Pueden aparecer alteraciones de la hipófisis. Es muy habitual la
hiperprolactinemia, a veces acompañada de galactorrea (secreción
excesiva de leche). En la mujer es común la disminución de la libido
y la aparición de ciclos no ovulatorios, con hemorragias genitales.
En el varón suele aparecer disminución de la libido, impotencia y
oligospermia (disminución de la cantidad de esperma).
Metabolismo. Respuesta
insulínica retardada, aumento del colesterol en sangre. Puede haber
un incremento de la densidad ósea.
Pronóstico
El pronóstico ha variado mucho desde
la introducción de la terapia sustitutiva. Antes de ésta los
pacientes sobrevivían entre 10 y 20 años de manera precaria y solían
fallecer por insuficiencia cardiaca, infecciones recurrentes o coma
mixedematoso. En la actualidad, el paciente bien tratado consigue
librarse de todos los signos y síntomas y alcanza una supervivencia
normal.
Bibliografía:
- Medicina interna.
Farreras, Rozman. Mosby/Doyma libros
- Patología estructural
y funcional. Robbins. Interamericana-McGraw-Hill
- Manual de patología
general. S. de Castro del Pozo. Masson
- Tratado de fisiología
médica. Guyton. Interamericana-McGraw-Hill