Medicina / Enfermedades

Hipotensión: baja presión arterial
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Los efectos de la
hipotensión
La baja presión sanguínea no
necesariamente supone un riesgo para la salud. Las personas
con baja presión sanguínea tienen un menor riesgo de
enfermedad renal y enfermedad cardiaca. Los atletas, las
personas que hacen ejercicio con regularidad, las personas
con un peso adecuado y los no fumadores, suelen tener una
presión sanguínea más baja que el resto de las personas.
Por tanto, la presión
sanguínea baja es algo deseable siempre y cuando no sea tan
baja como para causar síntomas y dañar los órganos.
Síntomas de hipotensión
Cuando la presión sanguínea
no es lo bastante alta como para que pueda llegar la sangre
a los órganos del cuerpo, éstos no reciben un aporte
adecuado de oxígeno y nutrientes, de manera que no funcionan
correctamente y pueden resultar dañados. Por ejemplo, si el
cerebro no recibe un adecuado aporte de oxígeno y
nutrientes, la persona puede sentirse aturdida, mareada, o
incluso desmayarse.
Cuando no llega suficiente sangre a las arterias coronarias
(las que suministran sangre al músculo cardíaco), una
persona puede desarrollar dolor en el pecho (angina de
pecho) o incluso un infarto de miocardio.
Cuando no llega suficiente sangre a los riñones, éstos no
elimina adecuadamente los productos de desecho del
organismo, como urea y creatinina, de modo que los niveles
en sangre de estas sustancias aumentan.
El shock se produce cuando una presión sanguínea muy baja
persiste, produciendo un rápido fallo en órganos como los
riñones, el hígado, los pulmones o el cerebro. Por ejemplo,
cuando se produce una intensa hemorragia, con gran pérdida
de sangre.
Cuando una persona está sentada o tumbada y se levanta,
pueden producirse síntomas de hipotensión. Esto suceded
porque al estar de pie, la sangre se acumula en la zona
inferior del cuerpo y esto puede hacer que baje la presión
momentáneamente. Si la presión es ya baja, el hecho de
ponerse de pie puede hacer que baje aún más hasta el punto
de producir síntomas. Eso recibe el nombre de hipotensión
ortoestática. Las personas sanas compensan esto rápidamente
mediante las repuestas explicadas anteriormente, de manera
que la presión vuelve enseguida a la normalidad.
