Medicina / Enfermedades

Gripe: definición, síntomas, complicaciones
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Complicaciones
Las complicaciones más
importantes de la gripe son la neumonía gripal primaria y
las neumonías bacterianas secundarias.
La neumonía gripal primaria
aparece en pleno curso clínico de la gripe y se caracteriza
por un aumento de la fiebre, expectoración sanguinolenta,
respiración acelerada con disnea (dificultad para respirar)
y cianosis (color azulado de la piel debido a la falta de
oxigenación de la sangre). El curso suele ser muy grave. La
fiebre no remite, la disnea y la cianosis se intensifican y
la muerte sobreviene a pesar de todas las medidas
terapéuticas al cabo de 5-10 días.
Esta neumonía gripal tan grave sólo ocurre en pacientes con
enfermedad pulmonar obstructiva crónica (típica de
fumadores), enfermedades del corazón (sobre todo estenosis
mitral), enfermedad de base grave o embarazo.
Las neumonías bacterianas secundarias corresponden a
neumonías debidas a bacterias como estafilococos o
neumococos. El inicio suele ser tardío, al cabo de por lo
menos una semana del comienzo de la gripe y a veces tras
algún día de franca mejoría. El pronóstico es mucho mejor
que el de la neumonía vírica porque existen un tratamiento
antibiótico eficaz.
La sinusitis y las otitis medias son, a menudo secuelas de
la gripe.
La vacuna contra la gripe
Esta vacuna está
especialmente recomendada en las personas que tienen un alto
riesgo de desarrollar complicaciones serias. Los grupos de
riesgo son los mayores de 65 años y las personas con
enfermedades crónicas de las vías respiratorias, el corazón,
o los riñones, así como personas con diabetes,
inmunosupresión o formas severas de anemia. También se
recomienda en niños y adolescentes que están recibiendo una
terapia a largo plazo con aspirina, pues pueden desarrollar
el síndrome de Reye tras una infección con el virus de la
gripe.
La vacuna contra la gripe no causa efectos secundarios,
aunque en algunos casos puede producir una reacción alérgica
en personas alérgicas a los huevos, pues los virus usados
para fabricar la vacuna se cultivan en huevos de gallina.
Tampoco se recomienda la vacuna en personas con infecciones
activas o enfermedades del sistema nervioso.
¿Es efectiva la vacuna?
Los estudios* realizados
indican una efectividad de entre el 70 y el 90%. La vacuna
reduce la hospitalización en un 70% y la muerte en un 85%
entre las personas mayores que no se encuentran en
residencias de ancianos. Entre los que se encuentran en
residencias, la vacuna puede reducir el riesgo de
hospitalización en un 50 %, el riesgo de neumonía en un 60%
y el de muerte en un 75-80%.