Esclerodermia
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Piel
La afectación de la piel suele pasar por tres fases: la primera
es la fase edematosa, donde se afectan principalmente los dedos
de las manos, que adoptan una forma en "salchicha". La siguiente
es la fase indurativa, en la que la piel se engrosa y se
endurece, volviéndose tirante, con imposibilidad de pellizcarla.
Hay pérdida de arrugas y de
los pliegues cutáneos y el rostro
caree de expresividad, con la abertura de la boca limitada y
aparición de abundantes surcos alrededor de la boca. Por último,
aparece una fase de atrofia y adelgazamiento de la piel.
En la piel esclerodérmica se
observan también zonas de hipopigmentación o hiperpigmen- tación,
telangiectasias y úlceras con cicatrices puntiformes, sobre todo
en las puntas de los dedos (como mordeduras de rata). Las
telangiectasias son zonas enrojecidas debido a la dilatación de
los capilares.
En función de la afectación de la
piel, existen dos formas clínicas de esclerodermia: la limitada
y la difusa. En la limitada, la alteración de la piel afecta a
manos, cara, pies, cuello y/o zonas distales de los antebrazos,
con una progresión lenta a lo largo de los años. En la forma
difusa, la alteración se extiende, además, al tronco; la
progresión es más evidente e intensa durante los 3 primeros años
pero luego tiende a detenerse e incluso desaparecer en algunas
zonas.
Articulaciones
Las articulaciones pueden estar
afectadas desde el comienzo de la enfermedad, en forma de rigidez
y dolor articular, así como inflamación de las articulaciones
(artritis). Esta afectación limita la movilidad de las
articulaciones, sobre todo en los dedos de las manos, ya que
aparecen contracturas que flexionan los dedos, como puede
apreciarse en la foto.
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