Derrame pleural
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Derrame pleural inflamatorio
Se debe a una inflamación de la
pleura (pleuritis). Las causas habituales de pleuritis son los
procesos inflamatorios intrapulmonares, como la tuberculosis,
neumonía, infartos de pulmón, abscesos de pulmón y bronquiectasias.
También pueden ocasionar una pleuritis la artritis reumatoide, el
lupus eritematoso diseminado, las infecciones generales difusas y
otros procesos generalizados. La radiación utilizada en el tratamiento
de los cánceres de pulmón es una causa frecuente de pleuritis.
Consecuencias
En la mayoría de los casos la
cantidad de líquido es pequeña y se acaba reabsorbiendo. Cuado se
acumulan grandes cantidades de líquido se reduce el espacio ocupado
por los pulmones dando lugar a dificultad respiratoria.
Cuando el líquido pleural contiene
pus (empiema) suele deberse a la invasión bacteriana o micótica del
espacio pleural debido, por lo general, a una infección
intrapulmonar. El empiema puede ser reabsorbido, pero lo más
frecuente es que se produzca la formación de adherencias fibrosas
que a menudo hacen desaparecer el espacio pleural o encapsulan a los
pulmones, pudiendo dificultar seriamente la expansión pulmonar.
Derrame pleural no inflamatorio
Las colecciones no
inflamatorias de líquido en la cavidad pleural se llaman hidrotorax. La
causa más frecuente es la insuficiencia cardiaca y por este motivo
suele acompañarse de congestión pulmonar y edemas. También puede
formarse un hidrotorax en otras enfermedades generales acompañadas
de edemas generalizados, como en la insuficiencia renal y la cirrosis
hepática. En líquido suele depositarse en la base del pulmón cuando
el paciente está en pie y produce comprensión y atelectasia (estado
de contracción y falta de aire en todo el pulmón o parte de él). Si
el proceso que lo causa mejora, el líquido puede reabsorberse sin
dejar ninguna alteración.
El derrame de sangre en la cavidad
pleural recibe el nombre de hemotorax. Casi siempre es una
complicación mortal de la rotura de un aneurisma aórtico o de un
traumatismo vascular. Suele producir la muerte en cuestión de
minutos a horas.
El quilotorax, consiste en una
acumulación de líquido de origen linfático. Está producido
fundamentalmente por traumatismo u obstrucción del conducto torácico
que se produce tras la ruptura de los conductos linfáticos
principales. Se encuentra esto en cánceres que surgen en la cavidad
torácica y obstruyen los conductos linfáticos principales.
Bibliografía:
- Medicina interna.
Farreras, Rozman. Mosby/Doyma libros
- Patología estructural
y funcional. Robbins. Interamericana-McGraw-Hill
- Manual de patología
general. S. de Castro del Pozo. Masson
- Tratado de fisiología
médica. Guyton. Interamericana-McGraw-Hill