Enfermedad
inflamatoria del intestino.
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Manifestaciones clínicas de la
enfermedad de Crohn
Dependen de la
localización de la zona afectada, de modo que cuando sólo se afecta el
intestino grueso el cuadro puede ser indistinguible entre ambas
enfermedades.
Afectación rectal o del colon
distal. El signo clínico inicial más destacable es la
hemorragia rectal, en general leve y que puede pasar inadvertida.
Las heces suelen ser sólidas, impregnadas de sangre y/o emisiones
mucosanguinolentas. Estos episodios pueden ser leves y pasajeros, y,
tras un tiempo, recurrir en forma de diarrea con escasa materia
fecal, predominando la emisión de sangre, moco y, en ocasiones, pus.
Todo ello se acompaña de tenesmo rectal intenso y molesto.
Afectación del colon.
La diarrea y el dolor abdominal son los síntomas más frecuentes,
además de las hemorragias rectales, por afectación del recto. La
diarrea puede oscilar entre 3-4 deposiciones diarias hasta 20, sobre
todo de noche. Las heces son blandas o líquidas, con sangre, moco o
a veces pus y puede haber tenesmo si hay afectación rectal. El dolor
abdominal es de tipo cólico, aparece asociado al deseo de defecar y
remite tras la evacuación. Puede haber fiebre poco elevada y pérdida
de peso.
Afectación del intestino
delgado. Es propia y característica de la enfermedad de
Crohn. La diarrea es el síntoma predominante, con 2-6 deposiciones
diarias pastosas o semilíquidas, sin urgencia para defecar ni
sangre. El dolor es continuo en la fosa ilíaca derecha. Pueden
existir nauseas y vómitos. La fiebre aparece en más del 50% de los
casos y no suele sobrepasar los 38 oC. La pérdida de peso
suele ser llamativa, en particular en fases avanzadas y se debe a la
malabsorción intestinal, el aumento de bacterias y la reducción
voluntaria de la ingesta ya que esta provoca o aumenta el dolor
intestinal.
Afectación gastroduodenal.
Es poco frecuente. Provoca dolor epigástrico continuo o cólico.
Afectación esofágica.
Es muy rara y suele manifestarse por disfagia.
Manifestaciones extraintestinales
Además del intestino, pueden verse
afectados otros sistemas. Entre el 25 y el 36 % de los pacientes
presenta al menos una manifestación de este tipo. Su génesis es
desconocida.
Manifestaciones
osteroarticulares. Puede aparecer dolor de las
articulaciones, artritis, espondilits (inflamación de las vértebras)
anquilosante.
Manifestaciones cutáneas.
Eritema nudoso (nódulos rojizos dolorosos) y piodermina gangrenosa
(ulceraciones profundas y dolorosas, recidivantes y
destructivas).
Manifestaciones oculares.
Inflamaciones que suelen manifestarse por enrojecimiento ocular.
Manifestaciones renales,
como nefrolitiasis (cálculos renales).
Manifestaciones hepáticas,
como inflamación y fibrosis de los conductos biliares que a menudo
evoluciona a cirrosis biliar y fallo hepático.
Glosario
Fístula: comunicación
anormal entre dos órganos diferentes (o con el exterior) debido a
una fisura.
Tenesmo rectal: deseo
continuo, ineficaz y doloroso defecar
Disfagia: dificultad
o imposibilidad de tragar
Bibliografía:
- Medicina interna.
Farreras, Rozman. Mosby/Doyma libros
- Patología estructural
y funcional. Robbins. Interamericana-McGraw-Hill
- Manual de patología
general. S. de Castro del Pozo. Masson
- Tratado de fisiología
médica. Guyton. Interamericana-McGraw-Hill