Medicina / Enfermedades
Enfermedad inflamatoria del intestino
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Este término engloba dos
enfermedades: la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
Consiste en una inflamación crónica del tubo digestivo que
evoluciona de modo recurrente, con brotes y remisiones. Su
prevalencia es especialmente elevada en los familiares de
personas con colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.
El origen de esta enfermedad es desconocido.
Colitis ulcerosa
Es un proceso inflamatorio
que afecta a la capa mucosa de la pared del colon y recto.
La mucosa aparece congestiva, con erosiones y úlceras que
sangran con facilidad. La alteración se extiende desde el
recto hasta el colon sin solución de continuidad. El recto
está afectado en el 95 % de los casos y la enfermedad se
localiza con mayor frecuencia en el colon izquierdo, excepto
en los casos en los que está afectado todo el colon. A veces
las ulceraciones son tan extensas que llegan a unirse entre
ellas. En fases avanzadas la mucosa aparece atrófica, el
colon pierde su estructura, y su longitud parece acortarse.
Los casos graves que evolucionan a megacolon tóxico
(dilatación extrema del colon) pueden presentar una pared
intestinal extremadamente delgada con ausencia absoluta de
mucosa. En estos casos existe el riesgo de perforación.
Enfermedad de Crohn
El proceso inflamatorio
abarca no solo la capa mucosa, sino también el resto de las
capas de la pared intestinal. Se caracteriza por la
presencia de granulomas (agregados de células). Puede
afectarse cualquier tramo del tracto digestivo, desde la
boca hasta el ano, pero es más frecuente que se vea afectado
el íleon terminal y el colon (40% de los casos). En el 30 %
de los casos se afecta sólo el íleon y en el 30 % restante
sólo el colon. Se afecta preferentemente el colon derecho.
Las localizaciones en esófago, estómago y duodeno son
excepcionales. El proceso es segmentario, apareciendo zonas
intermedias de intestino sano. Hay un engrosamiento de los
ganglios linfáticos regionales, como consecuencia de la
penetración del proceso en la pared intestinal.
Con la evolución de la enfermedad, las zonas afectadas
aparecen fibróticas, con estrechamiento de la luz intestinal
(el interior del intestino). La pared intestinal aparece
engrosada. Inicialmente aparecen ulceraciones puntiformes,
conocidas como úlceras aftoides. Luego se forman fisuras
profundas que pueden convertirse en fístulas que comunican
con asas intestinales u órganos adyacentes.
