Medicina y terapias
alternativas. Artículos
Vértigo y mareo
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Mareo
Cuando varias personas dicen
estar mareadas pueden estar haciendo referencia a
sensaciones diferentes. Por este motivo, podemos clasificar
el mareo en tres apartados:
1. Los mareos son frecuentemente provocados por los
movimientos del barco, sobre todo en la mar gruesa, del tren
y del avión, principalmente cuando hay mucha turbulencia, o
del coche, sobre todo cuando hay muchas curvas.
Estos síntomas pueden ser producidos por una estimulación
del órgano del equilibrio, que está situado en el oído
interno, y que identifica los cambios de posición de la
cabeza, enviando la información al cerebro. Las sensaciones
de la vista y las del órgano del equilibrio parecen estar
íntimamente relacionadas con las sensaciones de mareo; por
ello, los ciegos y los sordos tienen menor predisposición a
padecer mareos.
2. La persona que dice estar mareada puede referirse a una
sensación de estar a punto de desmayarse. Suele ser debido a
que no está llegando suficiente sangre al cerebro, lo cual
puede suceder debido a una disminución repentina de la
presión sanguínea, por ejemplo si la persona está
deshidratada a causa del vómito, la diarrea, fiebre u otras
causas.
Cuando, tras estar un rato sentados o tumbados, nos
levantamos de golpe, el sistema circulatorio pone en marcha
unos mecanismos automáticos que permiten que la sangre siga
llegando a la cabeza con la misma fuerza con que lo hacía
estando tumbados sin tener que vencer la fuerza de la
gravedad. De ello se encarga el sistema nervioso autónomo.
Algunas enfermedades como la diabetes o el alcoholismo
pueden lesionar este sistema autónomo y producir problemas
de hipotensión ortostática; es decir, la disminución de la
presión sanguínea que se produce al incorporarse tras estar
tumbado o sentado. También algunos medicamentos, como por
ejemplo algunos antihipertensivos.
En otras ocasiones, puede suceder que sea correcto el
volumen de sangre circulante pero falle la presión por un
problema a nivel de la bomba que la impulsa, el corazón.
Trastornos cardíacos como arritmias de todo tipo,
dificultades de paso a través de cualquier válvula del
corazón (especialmente la válvula aórtica) pueden dar mareos
y hasta síncopes.
Por último, existen personas que padecen una hipotensión
ortostática constitucional, generalmente de poca
importancia. Aunque tal vez la causa más frecuente de mareos
de este tipo es la hipotensión esencial. Es decir, las
personas que habitualmente tienen la tensión arterial baja,
sin que esto suponga un problema importante.
3. En otras ocasiones, al usar la palabra mareo, una persona
hace referencia a la sensación de inestabilidad, de pérdida
de equilibrio, como si estuviera borracho sin haber bebido.
La causa más frecuente es de origen psicológico; por
ejemplo, en casos de depresión o ansiedad.
