Trasplante de
órganos. ¿En qué consiste?
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Un
transplante de órganos consiste en transferir un órgano o tejido
de una persona (donante ) a otra (receptor).
A la hora de realizar un
trasplante hay que tener en cuenta una serie de variables como
el estado de salud del donante, su compatibilidad inmunológica
con el receptor y el estado del órgano que va a ser
trasplantado. El donante puede ser una persona viva (como sucede
en muchos casos de trasplante renal) o muerta, como sucede en el
trasplante de corazón.
Los trasplantes más habituales son el de riñón, corazón, hígado,
elementos óseos y córnea. Menos frecuentes son los trasplantes
de pulmón, páncreas, intestino, timo, bazo y otros.
El primer trasplante realizado
fue el de cornea, en 1905. La transfusión sanguínea se
estableció en 1918 y el primer trasplante de riñón llevado a
cabo con éxito, tuvo lugar en 1954. El primer trasplante de
corazón se realizó en 1967. El trasplante de piel comenzó
también a desarrollarse en la década de los 60. El primer
trasplante de hígado, por su parte, se logró en el año 1963.
Qué puede trasplantarse
Pueden hacerse trasplantes de
riñón, corazón, hígado, pulmones, páncreas, intestino delgado
corneas, huesos y válvulas cardíacas. La piel puede utilizarse
para tratar pacientes con quemaduras graves. En el futuro es
posible que puedan trasplantarse también otras partes del
cuerpo.
Las córneas pueden trasplantarse
para restablecer la capacidad de visión de una persona con una
lesión o enfermedad ocular grave. Huesos y tendones se utilizan
para la reconstrucción tras una lesión, o durante una
intervención quirúrgica para la sustitución de articulaciones.
Un trasplante de hueso puede impedir que tenga que amputarse un
miembro en pacientes con cáncer de hueso.
Las válvulas cardiacas se
utilizan para ayudar a los niños con enfermedades congénitas del
corazón y adultos con válvulas dañadas.
Una vez extraído el órgano que se
va a trasplantar, pasa un tiempo hasta su inserción en el
receptor durante el cual no recibe aporte sanguíneo. Para evitar
que durante este período se dañe, se han desarrollado métodos de
preservación que suelen consistir en disminuir la temperatura
del órgano mediante diversas soluciones.
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