Esclerosis múltiple:
suplementos y terapias alternativas
Dado que en la
esclerosis
múltiple el propio sistema inmunitario daña la capa mielínica
de las células nerviosas, el tratamiento debe intentar regular
el sistema inmunitario. Por este motivo, los suplementos
utilizados deben elegirse en función de sus efectos sobre el
sistema inmunitario.
En esta enfermedad, la
estimulación del sistema inmunitario puede ser peligrosa, de
modo que el tratamiento ha de encaminarse a una regulación
más inhibidora que estimuladora.
Dado que en la esclerosis
múltiple los síntomas suelen aparecer y desaparecer en brotes,
puede ser difícil conocer el efecto de los suplementos. Para
controlar mejor dichos efectos es aconsejable utilizar un diario
donde se anoten cuidadosamente durante varios meses.
Al utilizar los suplementos es
importante tener en cuenta la dosis. Lo que en una cantidad
adecuada resulta beneficioso, puede ser perjudicial si la
cantidad es excesiva.
Las vitaminas, minerales y plantas
que son más utilizadas en la esclerosis múltiple son las
siguientes:
Vitaminas
Las vitaminas procedentes de
frutas y verduras constituyen una mejor fuente que los
suplementos vitamínicos.
Vitamina D. Se
encuentra en el pescado y en los productos lácteos. Las
investigaciones realizadas indican que puede haber cierta
relación entre un nivel bajo de vitamina D y la esclerosis
múltiple. Además, la vitamina D afecta a la función inmunitaria de
un modo que puede ser beneficioso en la esclerosis múltiple. La
cantidad diaria recomendada de vitamina D es de 200 a 600 UI.
Las dosis por encima de 2000 UI diarias pueden ser tóxicas.
Vitaminas antioxidantes.
Un radical libre (oxidante) es una molécula que contiene un
electrón sin pareja. Este electrón libre es muy inestable y
permite a la molécula reaccionar con otras sustancias cercanas.
Las vitaminas antioxidantes (anti-radicales libres) son las A,
la C y la E. Estas vitamina reducen el daño causado por los
radicales libres.
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