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Medicina y terapias alternativas. Artículos


Vitaminas y minerales para la depresión

 

Ciertas deficiencias de vitaminas y minerales pueden contribuir a tener un estado de ánimo deprimido. Por tanto, si te sientes deprimido, puedes mejorar mediante el uso de ciertos suplementos.

 

Vitaminas

 

B1 (tiamina). El cuerpo usa esta vitamina para convertir la glucosa en energía. Sin ella, el cerebro decae con rapidez y puede producirse fatiga, depresión, irritabilidad, ansiedad e ideas de suicidio. El consumo de dulces y azúcar acaba con rapidez con las reservas de esta vitamina.
 
B3 (niacina). La deficiencia de esta vitamina causa pelagra, enfermedad que produce psicosis y demencia, entre otros síntomas. Esta enfermedad ha desaparecido casi por completo debido que numerosos alimentos comerciales la contienen. No obstante, deficiencias subclínicas pueden producir agitación, ansiedad, y enlentecimiento físico y mental.
 
B5 (ácido pantoténico). La deficiencia de esta vitamina produce fatiga, estrés crónico y depresión.
 
B6 (piridoxina). Esta vitamina ayuda en la formación de proteínas. Es necesaria para la síntesis de serotonina, dopamina y melatonina. Las deficiencias de esta vitamina, aunque son raras, pueden causar confusión mental, problemas en la piel y debilidad del sistema inmunitario. Pueden tener pequeñas deficiencias las personas que toman IMAO’s, anticonceptivos orales y los alcohólicos.
 
B12. Contribuye en la formación de glóbulos rojos, por lo que su deficiencia puede producir anemia perniciosa, que cursa con cambios de humor, irritabilidad, confusión, paranoia, demencia, alucinaciones, seguida de pérdida de apetito, debilidad, mareos, falta de aliento, diarrea, palpitaciones. La deficiencia de esta vitamina es rara, dado que se almacena en el hígado. La falta de esta vitamina suele deberse a la deficiencia del factor intrínseco, una enzima que permite que la vitamina B12 se absorba.
 
Ácido fólico. Es necesaria para la síntesis de ADN. Ciertos fármacos pueden contribuir a tener deficiencias de esta vitamina, como: aspirina, píldoras anticonceptivas, barbitúricos y anticonvulsivantes.
 
Vitamina C. Las deficiencias subclínicas de esta vitamina pueden causar depresión. El estrés, el embarazo y el tabaco aumentan las necesidades de esta vitamina. La aspirina, la tetraciclina y la píldora anticonceptiva agotan nuestras reservas con más rapidez.

 

Minerales

 

Magnesio. La deficiencia puede producir confusión, agitación, ansiedad y alucinaciones, así como deprimir el sistema inmunitario. El estrés puede contribuir a la falta de magnesio. La mayoría de las dietas no aportan la cantidad adecuada.
 
Calcio. La deficiencia afecta al sistema nervioso central y causa nerviosismo, irritabilidad, aprehensión, y entumecimiento.
 
Zinc. La deficiencias de este mineral causan apatía, pérdida de apetito, letargo. Cuando el zinc es bajo, los niveles de cobre pueden aumentar hasta ser tóxicos, produciendo miedo y paranoia.
 
Hierro. La falta crónica de hierro puede producir depresión. Otros síntomas incluyen pérdida de apetito, debilidad, agotamiento, dolor de cabeza.

Potasio. La falta de este mineral puede ocasionar depresión, miedo, debilidad y fatiga.

 

Manganeso. Es necesario para el uso adecuado de las vitaminas del grupo B y la C. También contribuye a la formación de los neurotransmisores serotonina y norepinefrina, por lo que su deficiencia puede causar depresión. También ayuda a estabilizar los niveles de glucosa en sangre, evitando los cambios de humor relacionados con dichos niveles.