Drogodependencias:
la cocaína y sus efectos
La cocaína es un alcaloide que se
encuentra en las hojas del arbusto llamado Erythroxylon coca,
que crece en las laderas de los Andes, sobre todo en Perú y
Bolivia. Durante siglos, estas hojas han sido masticadas por los
nativos durante las ceremonia religiosas con el fin de aumentar
su energía, sobre todo en el trabajo.
En la planta, la cocaína es
relativamente insoluble al agua. Mediante un sistema sencillo de
extracción, utilizando solventes orgánicos, se extrae la cocaína
en forma de sal (por lo general clorhidrato), con lo que resulta
más soluble en agua.
Formas de uso
1. Masticación de las hojas
de coca
Es la forma de uso y abuso más
antigua. Se mastica junto a cal viva o cenizas para facilitar la
liberación de la cocaína. De este modo se consigue un incremento
del estado de ánimo, una estimulación moderada, una mejoría en
la forma física y una disminución del apetito.
2. Pasta de coca fumada
Es la forma de uso predominante
en Sudamérica. La pasta de coca es un producto intermedio en la
fabricación de clorhidrato de cocaína, que contiene un 50% de
sulfato de cocaína, así como otros alcaloides de la coca y
contaminantes como el queroseno y el ácido sulfúrico proveniente
del proceso de refinamiento. La pasta se pone en los cigarrillos
de marihuana o tabaco y se fuma.
Al principio produce una euforia
intensa que conduce a un uso compulsivo, seguida de disforia
(malestar inquietud, estado de ánimo abatido) persistente, ideas
paranoides y alucinaciones.
La adicción produce estados de
ansiedad o depresión, problemas cardiovasculares, malnutrición,
espasmos musculares, temblor y convulsiones. La muerte puede
producirse por sobredosis accidental, arritmia cardiaca,
conducta violenta o suicidio.
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