Medicina y terapias
alternativas. Artículos
Mantén en forma tu cerebro
Para que tu cerebro esté en
forma necesitas dos cosas fundamentales: curiosidad y
variedad. Si las cosas que haces te resultan tan fáciles que
podrías hacerlas con los ojos cerrados, necesitas cambiar a
otra actividad diferente, que suponga un nuevo reto para tu
cerebro. La curiosidad acerca del mundo a tu alrededor, cómo
funciona o cómo puedes entenderlo, es también un buen modo
de mantener tu cerebro en forma.
Estas son algunas
sugerencias
1. Aprende nuevas
habilidades. El aprendizaje pone en funcionamiento
diversas áreas de tu cerebro y te hace pensar cómo hacer
ciertas cosas. Puedes aprender a hacer cosas nuevas que
además te resulten entretenidas o te aporten algo, como
aprender a pintar, hacer manualidades, aprender a cocinar,
etc.
2. Utiliza juegos o pasatiempos, como crucigramas,
suduko, juegos de ordenador o videoconsola destinados a
entrenar tu cerebro. Utiliza juegos que te ayuden a mejorar
tu memoria, lógica, matemáticas, etc.
3. Alimentación. Tu cerebro necesita estar bien
alimentado para funcionar correctamente y mantenerse ágil.
Toma aceite de pescado (o pescados grasos como salmón, atún,
caballa, etc.), nueces, semillas de lino y otras semillas.
Elimina las grasas hidrogenadas y parcialmente hidrogenadas
(trans) de tu dieta y reduce mucho el consumo de grasas
saturadas.
4. Apaga el televisor. Ver la tele es una actividad
pasiva, que no hace trabajar a tu cerebro y además te roba
tiempo para hacer otras cosas o relacionarte con los demás.
En vez de encender la tele cada noche, mantén conversaciones
con las personas que viven contigo.
5. Cuenta historias o anécdotas. Es el modo como
reforzamos los recuerdos, interpretamos sucesos y
compartimos nuestras vidas con los demás. Practica tratando
de hacer tus historias entretenidas e interesantes.
6. Lee libros diferentes: novelas, ensayos,
ciencia, historia, clásicos, etc. Además de hacer trabajar a
tu cerebro al leer e imaginar diferentes escenarios, también
podrás pensar acerca de lo que lees y sobre las ideas nuevas
que te sugieren, charlar con tus amigos de las historias o
personajes de los libros, hacer comparaciones entre la vida
reflejada en el libro y la tuya o la vida moderna, etc.
7. Haz ejercicio físico o practica algún deporte.
Al mover tu cuerpo con movimientos nuevos o aprender ciertas
habilidades físicas (como jugar al tenis) también estás
ejercitando tu cerebro.
8. Haz pequeños cambios. Por ejemplo, utiliza rutas
diferentes a las habituales para ir a los sitios, usa la
otra mano para hacer ciertas cosas y, en definitiva, haz
algunas cosas de modos diferentes a los habituales.