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Medicina y terapias alternativas. Artículos


Alimenta tu cerebro

 

Ciertas sustancias naturales pueden ayudar a proteger el cerebro y mejorar su funcionamiento.
 
1. Ácidos grasos omega-3. Este ácido graso es un componente esencial de las membranas celulares y tiene propiedades antiinflamatorias. Sobre todo los tipos EPA y DHA pueden mejorar el funcionamiento cerebral fortaleciendo la capa de mielina, que cubre los nervios y facilita el impulso nervioso.
 
2. Ginkgo biloba. Se usa en casos de enfermedad de Alzheimer y problemas de memoria. Estimula el suministro de oxígeno al cerebro. No deben tomarse más de 120 mg al día y no debe tomarse junto con anticoagulantes.
 
3. Acetil-L-Carnitina. Ayuda a producir energía en las células y es un potente antioxidante. Sus niveles disminuyen con la edad. Se usa también para retrasar la progresión de la enfermedad de Alzheimer.
 
4. Coenzima Q10. Activa enzimas que intervienen en la producción de energía en las células. Como antioxidante, ayuda a neutralizar los radicales libres.
 
5. Fosfatidilserina. Es un componente de las membranas celulares, que se concentra principalmente en el cerebro. Ayuda en la transmisión del impulso nervioso. También mantiene la fluidez de las membranas celulares, lo cual es esencial para recibir y liberar neurotransmisores y llevar nutrientes la célula. Ayuda a mejorar la memoria y capacidad cognitiva.
 
6. N-acetil-L-cisteína. Es un antioxidante, precursor de otro antioxidante, el glutation, que ayuda a desintoxicar el hígado. Sus niveles pueden disminuir con la edad, lo cual podría llevar aun estrés oxidativo en el cerebro.
 
7. Vitaminas B12, D y E. La vitamina B12 juega un papel importante en la producción de glóbulos rojos y en la capa de mielina de las células nerviosas. La vitamina D actúa como antioxidante previniendo el daño por radicales libres en los glóbulos rojos. La vitamina E es un antioxidante que hace más lenta la progresión de la enfermedad de Alzheimer.
 
8. Ácido alfa lipoico. Está también implicado en la producción de energía y es un antioxidante. Puede contribuir al reciclar otros importantes antioxidantes. Ayuda a mitigar el daño mitocondrial causado por la edad.