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Medicina y terapias alternativas. Artículos


Dolor de cabeza crónico por tensión

 

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  Ansiedad, depresión y estrés

 

El estrés, la ansiedad y la depresión son los desencadenantes más frecuentes de la cefalea tensional. Trata de evitar las situaciones estresantes en la medida de lo posible y aprende técnicas para el manejo del estrés. Los ejercicios de respiración y de relajación también pueden servirte de ayuda. A veces puede ser necesaria la ayuda de un psicólogo. En algunos casos, una depresión puede cursar principalmente con síntomas físicos, de modo que a nivel emocional los síntomas son leves y la persona no parece estar deprimida. No obstante, para que desaparezcan los síntomas físicos es necesario tratar la depresión.

 

Registros

 

Para ayudarte a prevenir el dolor, haz un registro, anotando por escrito cuándo aparece el dolor, qué estás haciendo, cómo te sientes, cuál es su intensidad en una escala de 0 a 10, y cualquier cosa que puede haberlo provocado. Esto puede hacer emerger un patrón y ayudarte a descubrir y evitar los desencadenantes. Por ejemplo, hambre, ciertos alimentos, mala postura, ansiedad, etc.

 

Ejercicio

 

Este tipo de cefalea es más común en personas que no hacen mucho ejercicio físico. Ejercicios como caminar deprisa, correr, nadar o hacer ciclismo pueden ayudarte, ya que el ejercicio físico ayuda a aliviar el estrés y la ansiedad y puede resultar beneficioso también en casos de depresión.

 

Medicinas alternativas

 

  • Acupuntura. Según las investigaciones de los National Institutes of Health, en Estados Unidos, la acupuntura puede ayudar a aliviar la cefalea crónica.

  • Masaje. Es un buen modo de reducir el estrés y la tensión muscular en cuello, hombros y espalda.

  • Aromaterapia. Una mezcla de aceite esencial de jengibre, menta y gaulteria puede ayudar a aliviar este tipo de cefalea.

  • Flores de Bach. El preparado de diversas flores de Bach llamado Rescue Remedy es bastante efectivo para aliviar cualquier tipo de cefalea. Pueden tomarse 4 gotas cada 10 o 15 minutos en los dolores más intensos, disminuyendo la frecuencia de las tomas conforme disminuye el dolor. En casos crónicos conviene hacer un preparado personalizado, que será diferente para cada persona.