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Medicina y terapias alternativas. Artículos


Investigaciones sobre las flores de Bach

 

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Caso 1

 

Mujer casada de 45 años de edad, con intensos sentimientos de tristeza y vacío que no era capaz de superar. Otros síntomas consistían en anedonia, culpa excesiva por su estado, pérdida significativa de energía y libido, insomnio, ganancia de peso y autoimagen negativa. Decía que sus síntomas depresivos habían persistido durante la mayor parte de su vida adulta pero habían sido especialmente significativos durante los últimos 5 años. No era capaz de identificar ningún acontecimiento desencadenante de su depresión. Se quejaba de sentirse extremadamente abrumada por sus tareas diarias (por ejemplo, cuidar la casa, cuidar al perro de la familia). Les costaba iniciarlas y terminarlas y se desanimaba fácilmente cuando no era capaz de alcanzar metas personales (por ejemplo, hacer dieta o completar un proyecto de la casa). Esto acababa por empeorar su depresión. Aunque parecía ser una persona brillante y con múltiples talentos, se sentía perturbada por una sensación de incertidumbre vocacional y espiritual.
 
En base a sus síntomas se le diagnosticó un trastorno depresivo mayor. La importancia de su depresión fue también confirmada con su puntuación de 35 en el BDI, que cae dentro del rango de depresión severa. Informó de tres intentos previos de tratamiento con antidepresivos sin ninguna mejoría.
 
El síndrome depresivo de esta paciente sugería 7 remedios que podían ser útiles: Mustard, para aliviar los estados de depresión que parecían surgir sin razón aparente; Gentian, para aliviar el desánimo por los contratiempos; Pine, para resolver la culpa; Olive, para la pérdida de energía física; Elm para eliminar el cansancio de sus responsabilidades diarias; Hornbeam para aumentar la energía necesaria para comenzar y terminar las tareas, y Wild Oat para ayudarla a encontrar la claridad vocacional y espiritual.
 
Durante las 12 semanas siguientes se controló su estado durante las sesiones de terapia individuales y el BDI se repitió en las semanas 4, 8 y 12. sus puntuaciones en el BDI fueron de 35, 11, 12 y 11 respectivamente. En 4 semanas la tristeza, la sensibilidad a los contratiempos y la culpa habían disminuido significativamente. Durante las sesiones comenzó a revelar temas de origen familiar que parecían influir en gran medida en el modo en que respondía a su situación actual, incluyendo un resentimiento subyacente. Por consiguiente, al acabar el primer frasco, Mustard, que había sido utilizado para tratar la insidiosa depresión y Pine, que se había usado para tratar la culpa, fueron sustituidos por Walnut para ayudarla a liberarse de lazos negativos de pasado, y Willow para aliviar la amargura y el resentimiento debido a heridas emocionales de su infancia.
 
En la semana 8 había notado una disminución importante en sus sentimientos de enfado, describiendo un renovado interés y placer en la vida y una mayor energía física. Al final de la sesión 12 era menos crítica consigo misma y estaba explorando activamente sus creencias espirituales e intereses vocacionales. También había reunido la energía suficiente para acabar un cursillo.