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¿Cuál es la influencia de la herencia?
La capacidad de desarrollar una enfermedad autoinmune está
determinada por un rasgo genético dominante muy común
(presente en el 20 por ciento de la población) que puede
presentarse en forma de diversas enfermedades autoinmunes
dentro de la misma familia. Pero la predisposición genética
por sí sola no provoca el desarrollo de enfermedad
autoinmune. Parece ser que otros factores necesitan estar
presentes también para iniciar el proceso de la enfermedad.
Es importante que los miembros de una familia que tienen una
enfermedad autoinmune mencionen este hecho a los médicos
cuando otro miembro de la familia está experimentando
problemas médicos que aparecen ser difíciles de
diagnosticar.
¿Quién corre un mayor riesgo de tener una enfermedad autoinmune?
La mayoría de las enfermedades autoinmunes ocurren en mujeres, sobre todo durante sus años de maternidad. Estas enfermedades tienden a aparecer en familias, así que tus genes, junto con la manera en que tu sistema inmunitario responde a ciertos desencadenantes, influyen en tus probabilidades de padecer una de estas enfermedades. Si piensas que puedes tener una enfermedad autoinmune, pregunta a los miembros de tu familia si han tenido síntomas como los tuyos.
Tipos de enfermedades autoinmunes
Los órganos y tejidos que se ven comúnmente afectados por
trastornos autoinmunes son los componentes de la sangre como
los glóbulos rojos, los vasos sanguíneos, los tejidos
conectivos, las glándulas endocrinas como la tiroides o el
páncreas, los músculos, las articulaciones y la piel. Los
procesos autoinmunes pueden tener varios resultados, por
ejemplo, destrucción lenta de un tipo específico de células
o de tejido, estimulación excesiva del crecimiento de un
órgano, o interferencia en su función. Los pacientes pueden
experimentar varias enfermedades autoinmunes al mismo
tiempo.
Las enfermedades autoinmunes pueden ser órgano específicas y
no órgano específicas. En las primeras, el proceso
autoinmune se dirige sobre todo contra un órgano. Por
ejemplo, la tiroiditis de Hashimoto (glándula de tiroides),
la anemia perniciosa (estómago), la enfermedad de Addison
(glándulas suprarrenales), y la diabetes insulino
dependiente o diabetes tipo I (páncreas).
En las enfermedades no órgano específicas, la actividad
autoinmune se extiende por todo el cuerpo. Entre ellas se
encuentran artritis reumatoide, el lupus eritematoso
sistémico, y la dermatomiositis.
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En la página siguiente aparece una clasificación de las enfermedades autoinmunes en función del órgano u órganos que se ven afectados. No es una clasificación exhaustiva, sino que aparecen sólo las más frecuentes.
Comunidades:
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