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alternativas. Artículos
Perder peso: cómo beber agua puede ayudarte
A lo largo del día, perdemos
como media un equivalente a 10 tazas de agua. El tiempo
juega un papel importante en la deshidratación, así como la
sequedad del ambiente creada por el aire acondicionado. Las
bebidas que contienen cafeína contribuyen también a la
deshidratación porque tienen un efecto diurético.
Cuando sientes sed, significa que ya has empezado a
deshidratarte. Aparte de la sed, otro indicio de
deshidratación es la orina oscura o de olor especialmente
desagradable. También pueden producirse dolores de cabeza o
problemas de concentración con una deshidratación leve.
Es aconsejable tener una botella de agua cerca a lo largo
del día y en tu lugar de trabajo, para poder beber en cuanto
empieces a sentir sed. También puede ser buena idea
incrementar el consumo de alimentos ricos en agua, como
frutas. Si practicas ejercicio, necesitarás beber más agua
antes, durante y después del ejercicio.
Beber agua no sólo mantiene tu cuerpo más sano, hidratado y
flexible, sino que el agua es también un supresor natural
del apetito. De hecho, muchas veces cuando una persona
siente deseos de picar algo entre horas, puede ser que lo
que realmente sienta sea sed. Prueba a beber un vaso de agua
fría poco a poco cuando aparezcan estos deseos de picar
algo. Y, por supuesto, ten una botella de agua fría a mano y
bebe a lo largo del día entre 8 y 10 vasos.
La clave está en la
consistencia, que hará que te acostumbres a beber agua
suficiente, en vez de reprimir la sed porque no tienes agua
a mano y estás demasiado ocupado. Además, beber agua muy
fría puede acelerar tu metabolismo. Con el tiempo, beber
agua y tener una botella a mano se convertirá en un hábito
que harás sin que te cueste trabajo y que te permitirá
prescindir del hábito de comer entre horas.