
Pensamiento constructivo e inteligencia
emocional
8. ¿Cómo puedes aprender de
tu mente experiencial?
A) Aprende de tus propios
sentimientos (emociones, “vibraciones” o corazonadas y
estados de ánimo).
Cuando habla de aprender de
los sentimientos, Epstein se refiere concretamente a las
emociones (miedo, rabia, tristeza, alegría, etc), que suelen
ser intensas y fáciles de identificar; las “vibraciones”
(vaga sensación de inquietud, malestar, agitación, que no
tienes del todo claro), y estados de ánimo (emociones que se
prolongan durante cierto tiempo). Los dos últimos son más
difíciles de identificar, de modo que es fácil atribuirlos a
causas incorrectas. “Si no entiendes tus vibraciones y tus
estados de ánimo, ellos te controlarán”.
Las emociones ya has
aprendido a manejarlas en el apartado anterior; ahora puedes
empezar a aprender de tus estados de ánimo y vibraciones:
Aprende de tus
“vibraciones"
Supongamos que estás a punto
de empezar un nuevo negocio, pero tienes cierta sensación de
incomodidad que te echa para atrás. Si analizas de dónde
procede esa sensación y a qué se debe, obtendrás una
información valiosa. Por ejemplo, puedes descubrir que uno
de tus socios, que además es un buen a migo, no es la
persona idónea para ese trabajo porque no tiene los
conocimientos apropiados. En este caso, tendrás que buscar
alguna solución para este problema. O, por el contrario,
puedes descubrir que tienes miedo de no hacerlo bien, en
cuyo caso tendrás que hacer frente a ese pensamiento
transformándolo en otro más constructivo y seguir adelante.
Para aprender de tus vibraciones a través de la imaginación,
sigue estos tres pasos:
-
Imagina la situación
mientras atiendes a las vibraciones que aparecen.
-
Determina si tus
vibraciones están relacionadas con experiencias pasadas
y cómo se relacionan, recordando acontecimientos pasados
que producen vibraciones similares a la que estás
sintiendo.
-
Evalúa la validez de tus
vibraciones y decide si deberías hacerles caso,
ignorarlas o buscar un compromiso entre ambas mentes.
Aprende de tus estados de
ánimo: focalización
“Mientras que las emociones
indican cómo interpretas automáticamente acontecimientos
específicos, tus estado de ánimo, indican cómo interpretas
automáticamente tu vida en general”.
La focalización consiste en convertirse en un observador
pasivo de los propios sentimientos, dejando que los
pensamientos surjan espontáneamente. Siéntate en un lugar
tranquilo, relájate y céntrate en el sentimiento cuyo origen
quieres descubrir (por ejemplo, depresión).
Pueden aparecer todo tipo de pensamientos que no tienen nada
que ver, hasta que llega un momento en que surge alguno que
guarde relación con ese sentimiento del que partías (por
ejemplo, que lo intensifique). De este modo tendrás una idea
de su origen. Por ejemplo, puede que al centrarte en ese
sentimiento de tristeza, surja un pensamiento como “estoy
destrozando mi vida por no hacer tal o cual cosa” que
intensifique tu malestar.
