
Pensamiento constructivo e inteligencia
emocional
Optimismo ingenuo:
pensamiento positivo exagerado y no realista que implica
pensar que todo saldrá bien siempre y que nada malo puede
pasarte hagas lo que hagas.
Suponer la validez de los
sentimientos: significa suponer que si tienes un
sentimiento fuerte sobre algo, debe de ser cierto. Por
ejemplo, "si le amo tanto tiene que ser una buena persona".
Pero recuerda que los sentimientos no reflejan la realidad,
sino la interpretación que hacemos de ella, la cual puede
ser correcta o incorrecta.
Suponer intencionalidad:
significa suponer que cuando la gente hace algo que hiere
tus sentimientos, tenían la intención de producir ese
efecto. Por ejemplo, "si estoy tan enfadado es que has hecho
algo muy feo". Puede ser que ya estuvieses enfadado y que,
por eso, interpretes una broma inocente como un insulto.
Pensamiento negativo: interpretar los acontecimiento prestando atención sólo al
lado negativo. Recuerda que siempre puedes encontrar algo
positivo; búscalo.
El chivo expiatorio:
buscar algo o alguien a quien culpar por tu malestar o tus
problemas.
Conclusiones
precipitadas: significa hacer juicios precipitados
basándote en evidencias insuficientes. Cuanto más exaltado
estés, más probabilidad tienes de hacer esto, dejando de
lado tu mente racional. Si no tienes suficientes datos para
considerar algo como cierto, considéralo sólo una hipótesis.
Reglas de interpretación
inadecuadas. Significa interpretar los acontecimientos
usando reglas demasiado rígidas. Por ejemplo, para una
persona muy sensible al rechazo, una crítica será siempre un
ataque y nunca una evaluación constructiva.
Hipótesis inverificables:
se trata de creencias que no pueden demostrarse. Con dichas
hipótesis puedes hacer dos cosas: descartarlas como inútiles
o mantenerlas si te hacen sentir bien (como las creencias
religiosas). Por ejemplo, suponer que nadie te va a querer
nunca es una hipótesis inverificable que te hace sentir mal,
por lo que es mejor descartarla.
