Alcanza tus metas
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Aprender del fracaso
Cuando llevas mucho tiempo
persiguiendo una meta sin alcanzarla o fracasas varias veces, tal
vez debas preguntarte si la meta que persigues es algo que de
verdad deseas o es lo que desean otras personas. Tal vez en el fondo
lo que deseas es perseguir tu sueño, tu pasión, pero piensas que lo
que debes hacer es algo diferente. De este modo, tienes un
conflicto interior que te impide centrar tus energías en ese
objetivo que percibes falso, te impide comprometerte, te falta la
pasión y motivación, te aburre, te cansa, y al final todo eso
conduce al fracaso. Si estás en esta situación, replantea tus metas y
haz que sean tus metas de verdad, no las de los demás, no lo que
consideras que la sociedad quiere que hagas. Tal vez un día puedas
decir: "yo he alcanzado la meta que tanta gente desea", pero si esa
no es tu meta, si eso es algo que en realidad te es indiferente o no
deseas, no te servirá más que para hacerte desgraciado. A veces
observamos a los demás, vemos lo que quieren y pensamos que eso es
lo que tenemos que querer nosotros. No elijas ese camino.
¿Qué pasa cuando no sabes lo que
quieres?
Para encontrar tus metas y
descubrir qué es lo que deseas hacer, ten en cuenta lo siguiente:
-Las metas deben ser tuyas, no de
los demás. No dejes que los demás determinen lo que significa tener
éxito. Para unos el éxito puede ser el dinero, para otros el tiempo
libre y para otros algo muy diferente.
-Tus metas deben
significar algo para ti. A la hora de determinarlas, pregúntate:
¿qué es realmente importante para mí? ¿Qué es lo que de verdad
deseo? ¿Qué estoy dispuesto a dar o sacrificar para hacer esto
realidad?
-Sé específico. Aunque
al principio definas tu meta de una forma vaga, trata luego de
definirla de modos realizables y específicos (como se explica en el
apartado sobre submetas).
-Busca metas
flexibles, que no te asfixien y que te permitan tener en cuenta otras
oportunidades que puedan surgir en tu vida en el futuro.
-Tus metas deben
producirte entusiasmo. Es algo que deseas lograr y hace que te
levantes alegre por la mañana para trabajar en tu proyecto.
-Tus metas han de
estar en consonancia con tus valores, ideales y principios. Si haces
algo que va en contra de ellos, seguramente no es una meta tuya,
sino de otros. Escucha tu intuición; si te sientes mal llevando a
cabo ese proyecto tal vez deberías replanteártelo.
-No olvides dejar
tiempo para pasarlo bien, relajarte, descansar y estar con otras
personas. Tu meta ha de formar parte de ti, pero no consumirte. Es
algo que persigues con alegría, no un deber que te ahoga.
-Procura que tus metas
sean realistas. Puedes tener grandes sueños, pero si tu sueño es
inalcanzable en este momento, divídelo en pasos cada vez más
cercanos hasta llegar a uno realizable.