Alcanza tus metas
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La pasión: la gran motivadora
Hay personas que han tenido éxito
en sus vidas sin establecer ninguna meta. Sin embargo, estas
personas tenían una pasión en sus vidas. Tal vez una estrella de
cine nunca se propuso llegar a ser famoso y millonario con su
trabajo, simplemente le apasionaba actuar y eso fue lo que hizo. Lo
demás, simplemente llegó, en gran parte porque su pasión le empujó a
luchar por ser mejor y a no dejar de aprender nunca, porque estaba
comprometido con su trabajo, porque era parte de sí mismo y de su
vida. Y seguramente habría sido igual de feliz sin tener tanto
éxito, porque había convertido su pasión en su profesión.
La pasión motiva a una persona y
hace que se comprometa con lo que desea alcanzar. El compromiso es
muy importante a la hora de alcanzar tus metas, porque te hace
persistir y segur adelante contra viento y marea. La persona
comprometida con su objetivo se sacrifica y lucha por él.
Aquí hay que
añadir algo importante: si persistes en algo, que sea por pasión, no
por miedo a emprender una tarea diferente.
Metas y submetas
A veces, las metas más grandes y
complicadas tendrás que dividirlas en submetas específicas. Si una
de tus metas consiste en llegar a ser presidente de una gran
empresa, tendrás que dividirla en metas más pequeñas, específicas y
alcanzables. Por ejemplo, puedes empezar por montar un pequeño
negocio. Si esa meta tampoco es realizable porque no tienes dinero
para montar dicho negocio, tendrás que pensar otra submeta más
realista, como buscar un socio, conseguir una subvención, buscar
un trabajo mejor para ganar más dinero y poder ahorrar, etc. Es
decir, no importa lo difícil o lejana que parezca tu meta final,
divídela hasta encontrar metas que puedas empezar a poner en marcha
ya.
Una vez establecida tu meta o
submeta, deberás centrar toda tu energía y tu esfuerzo en
conseguirla. Deberás vigilar tu mente con cautela, para evitar que
en ella se cuelen pensamientos que desbaraten tus planes, como: "es
demasiado", "esto va demasiado despacio, así no lo lograré nunca",
"hoy no tengo ganas de trabajar", "mejor dejo esto para mañana". Con
pensamientos como esos rondando por tu mente, no lograrás nada en
absoluto. Destiérralos para siempre; expúlsalos de tu mente cada vez
que aparezcan, mantén tu mente fija en tu meta y sigue adelante.
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