
Psico-consejos. Preguntas y respuestas
Mi marido tiene un hijo de
una relación antigua
Consulta:
Llevamos casados 10 años y tenemos una hija de 5 años, el
problema es que mi marido tiene un hijo de 15 años de una
relación antigua.
Cuando nos conocimos lo primero que me dijo es que tenia un
hijo en su país, su novia le contó que estaba embarazada
cuando estaban rompiendo y que no estaba seguro que fuera de
él, ya que ella lo engañaba, le dio su apellido por honor a
su familia pero no lo quería y que no me preocupara.
Yo le dejé claro que no quería una relación con hijos por
medio y él me aseguró que no se hablaría mas de ello.
Así transcurrieron los 6 primeros años de nuestro matrimonio
sin mencionar este hijo.
Al año de nacer nuestra hija nos fuimos a vivir a su País y
las leyes de allí le obligan a pasarle pensión a los hijos,
por lo que decidimos para no tener problemas con la ley en
asignar una pensión mensual, de la que me dejo encargada
personalmente para no involucrarse con la madre él.
La madre del niño empieza a llamar y mi marido para evitar
problemas me deja al cargo de todo lo relacionado con ella.
Lo malo es que ella empieza a insultarle , llamar a todas
horas, acosarme, a cualquiera que atendiese el teléfono les
cuenta de todo insultándonos, en fin, nos hace la vida
imposible lo que al cabo de 3 años le pido a mi marido
regresar a España para perderla de vista, ya que yo siempre
la traté con mucha educación a pesar de sus insultos, cosa
que después hacia que discutiera con mi marido por su culpa.
En este tiempo mi marido conoce al niño y se encariña con
él, y antes de regresar a España le invita a pasar una
semana en nuestra casa.
Para mí fue el fin del mundo (como explicar a nuestra
hija..), el caso es que el niño (ya todo un hombre 15 años y
aparenta 18), es un buen chico y me cayó bien, pero no
consigo perdonar todo lo que su madre humilló a mi marido y
me insulto.
Ahora mi marido ama a su hijo, y lo quiere traer a vivir a
nuestra casa, (el niño y la madre también quieren, sobre
todo ella ) y yo...?.
Hemos discutido sobre el asunto y me está destrozando, yo no
lo quiero en mi vida, ni en mi casa, y él dice que es su
hijo y le quiere y se arrepiente de no haberle cuidado en
tantos años, diciendo que lo hacia por mí.
Donde nos va a llevar esta situación?
Nosotros nos queremos mucho, pero el niño es el tercero en
discordia y nos está destrozando el matrimonio.
Respuesta:
Sin duda es una situación complicada. Por un lado, si
vuestro acuerdo al principio fue que tú no querías hijos de
otro matrimonio de por medio, tienes todo el derecho a
negarte a que el chico viva con vosotros. Pero también es
bueno que consideres todas las opciones posibles. Y para
poder hacerlo con claridad, trata de ver a ese chico de un
modo realista, como una persona independiente de sus
relaciones con otras personas. Es decir, no lo veas como el
hijo de otra mujer, o el hijo de una mujer que te ha
insultado, sino como lo que él es en sí mismo y como el hijo
de tu marido. Es decir, el significado que tú le atribuyas a
ese chico va a influir en tu decisión y en tus sentimientos;
por eso, para poder tomar una decisión acertada conviene que
le atribuyas un significado más realista: es un chico que te
cae bien, a quien consideras una buena persona y a quien tu
marido le tiene cariño y desea hacer algo por él. Deja de
verlo como el hijo de otra, no se trata de ella, ni de hacer
algo por ella (incluso aunque ella se beneficie de algún
modo) sino que se trata de él, de tu marido y de ti. Luego
considera la posibilidad de tenerlo en tu casa, analiza esa
posibilidad hasta el final, usa tu imaginación para ver cómo
sería si estuviera viviendo con vosotros, piensa en cómo
sería vuestra vida dentro de un año, de dos años, etc.
No se trata de que cambies
de opinión sino de que consideres esa opción. Una vez hecho
esto, si sigues prefiriendo que él no viva con vosotros
plantéaselo con claridad a tu marido, dile que no estás
dispuesta a ceder y mantén tu postura, o bien trata de
negociar con él soluciones intermedias, como que el chico
pase temporadas con vosotros pero sin vivir en vuestra casa.
Es decir, busca alternativas, a veces las cosas no son
cuestión de todo o nada.