Consulta: Hace 4 años me diagnosticaron, después de estar mucho
tiempo en tratamiento psiquiátrico, un trastorno límite de la personalidad.
Actualmente tomo 2 mg de Risperidona diario y Fluoxetina. Quisiera saber
qué opina Ud. de la medicina homeopática-naturista para un caso como éste, ya
que unos amigos me la han recomendado. Estoy buscando información sobre este
tema ya que me preocupa lo largo del tratamiento que tengo actualmente y el
hecho de que causa cierta dependencia.
Respuesta: El
trastorno límite de la personalidad es un trastorno muy complejo que
hace referencia a toda una filosofía de vida, por así decirlo: un modo de
comportarse, de interpretar la realidad, de sentir, de relacionarse con los
demás, etc, que causa numerosos problemas en diferentes áreas de su vida. Por
tanto, son muchos los cambios que una persona con este trastorno tiene que hacer
en sí misma para solucionarlo. ha de aprender nuevos modos de ver las cosas, de
pensar, de relacionarse, aprender a controlar sus intensas emociones, los
estallidos emocionales tan típico de este trastorno, construirse una identidad,
pues es habitual que estas personas no tengan claro quienes son, qué quieren en
la vida, hacia dónde se dirigen. Es decir, no es algo que pueda hacerse
fácilmente, y mucho menos con medicinas. Requiere una psicoterapia de larga
duración (de al menos un año) y un trabajo constante, no sólo por pare del
terapeuta, sino también del paciente, que ha de trabajar duro si desea cambiar.
Te aconsejo una psicoterapia de orientación cognitiva, como la
terapia racional emotiva. Por supuesto, las medicinas alternativas son
efectivas y es algo que puedes utilizar junto a la psicoterapia y pueden
ayudarte con determinados síntomas, pero por si solas no solucionarán el
problema, como tampoco lo hará ningún otro fármaco de cualquier tipo, que sólo
controlarán ciertos síntomas mientras los estés tomando. Por último, ten
presente que las personas con este trastorno van mejorando a lo largo de los
años, debido al aprendizaje que la vida supone, lo cual demuestra que el cambio
es siempre posible y aún más con una psicoterapia apropiada.