
Psico-consejos. Preguntas y respuestas
Nerviosismo, palpitaciones y
un hormigueo incesante en la zona del rostro
Consulta:
Hace aprox. 10 años padecí un trastorno ansioso y depresivo
originado por una circunstancia particular. A pesar de la
desaparición de la razón y del transcurso del tiempo,
presento en la actualidad síntomas propios de un cuadro de
ansiedad: nerviosismo irrazonable, palpitaciones y sobre
todo, un hormigueo incesante en la zona del rostro.
También he desarrollado dificultad en la comunicación oral
ya que muy a menudo sufro un bloqueo mental que me impide el
uso de vocablos comunes.
Estoy muy angustiada por la limitación que supone esta
situación.
Me gustaría saber, con la información facilitada, si es
probable que sufra un trastorno neurológico crónico ya que
actualmente no existe ninguna causa para un trastorno de
carácter psicológico; también la terapia que debería seguir.
Respuesta:
Para averiguar si se trata de un trastorno neurológico
tendrás que visitar a un neurólogo que te haga las pruebas
necesarias. Si tras dicha visita descubres que no tienes
nada de origen neurológico o médico, entonces es probable
que el origen de tus síntomas sea psicológico, lo cual no
sería muy extraño dado que dices que tus síntomas
aparecieron tras una etapa de ansiedad y depresión.
A veces sucede que algunas
personas ignoran o sacan de su mente algo que les causa una
ansiedad intensa, debido al gran malestar que les provoca.
Cada vez que una idea o recuerdo del acontecimiento doloroso
intenta acceder a su mente, lo sacan de inmediato para no
verlo ni sentirlo. De este modo se libran en buena parte del
dolor emocional, pero a costa de un tremendo esfuerzo
psicológico para mantener a raya ese contenido que lucha por
salir (y lucha por salir debido a una tendencia natural a
integrar adecuadamente en la memoria y resolver aquello que
no se ha logrado superar). Este esfuerzo psicológico puede
ser el responsable de eso que llamas bloqueos mentales al
hablar; es decir, tu mente está demasiado ocupada luchando
por mantener a raya ciertas cosas.
Por ejemplo, cualquier persona va a tener más problemas para
pensar durante una conversación con alguien, si al mismo
tiempo está preocupada por otra cosa. Es como si hiciera dos
tareas mentales al mismo tiempo, lo cual le crea problemas.
Tu mente puede estar demasiado ocupada lidiando con temas no
resueltos y tratando de mantenerlos fuera de tu conciencia,
algo que no logras hacer del todo, por eso sientes esas
palpitaciones y nerviosismo.
Por otra parte, también puede
estar sucediendo lo siguiente: digamos que por un motivo sin
importancia, tienes, en un momento, dado problemas para usar
una determinada palabra, hormigueos, o cualquier otro
síntoma de los que has descrito. Si al observar ese síntoma
reaccionas con gran preocupación y ansiedad, pensando que
puede pasarte algo grave, tu misma ansiedad estará
perpetuando ese síntoma, al prestarle una atención excesiva.
Es como si alguien te dice que, durante una hora, no puedes
pensar en flores. Si intentas con todas tus fuerzas no
pensar en flores, sólo conseguirás lo opuesto: no poder
dejar de pensar en ellas.
Por tanto, para comprobar
esta hipótesis, proponte ignorar esos síntomas durante unos
días, pensar que no tienen importancia y que a se irán
enseguida.