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Psico-consejos
Cómo reducir el estrés de la vida diaria
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El estrés forma parte de la
vida y es un término que suele usarse de manera habitual
para expresar que nos sentimos abrumados por alguna demanda
ambiental que nos resulta excesiva.
Para definir el estrés podemos hablar de tres fases:
1. Demanda ambiental. Aparece una determinada demanda o
exigencia ambiental o personal. Por ejemplo, entregar un
trabajo en un plazo límite.
2. Respuesta cognitiva; hacemos una evaluación de lo que esa
demanda significa para nosotros, así como de nuestra
capacidad para satisfacerla y de las posibilidades de
hacerlo (¿Dispongo de las habilidades necesarias para
satisfacer esa demanda? ¿Dispongo de los recursos físicos,
psicológicos, instrumentales o de otro tipo necesarios para
satisfacerla? ¿Qué sucederá si no logro satisfacer la
demanda?)
3. Si el resultado de la evaluación (punto 2) nos lleva a la
conclusión de que la demanda es excesiva, no contamos con
los recursos necesarios y, además, no satisfacerla nos
traerá consecuencias desagradables, entonces aparece la
respuesta de estrés (también llamada síndrome general de
adaptación), que prepara nuestro organismo para afrontar esa
demanda, mediante una serie de respuestas de activación
fisiológica.
Por tanto, aunque hay acontecimientos que serían
considerados estresantes por la mayoría de las personas, el
estrés es una respuesta subjetiva, que viene condicionada
por la evaluación que hace la persona de dicho suceso y el
significado que tiene para ella. Así, algunas personas
manejan con calma situaciones que para otras personas
resultan muy estresantes. Por este motivo, para manejar
adecuadamente el estrés o para reducir la cantidad de estrés
que hay en nuestras vidas, es importante saber hacer
evaluaciones realistas y no catastrofistas de la realidad
que nos rodea y las experiencias que vivimos.
Algunas personas pueden tener una percepción inadecuada de
sí mismas, de modo que no se consideran capaces de afrontar
una situación cuando la realidad es que cuentan con los
recursos tanto internos como externos necesarios para poder
afrontarla con éxito. Estas personas percibirán dicho suceso
como mucho más estresante de lo que en realidad es y su
respuesta de estrés será mucho más intensa.
En la página siguiente describiremos algunas sugerencias
que puedan servirte para reducir el nivel de estrés que
experimentas. De hecho, aunque es aconsejable contar con las
habilidades necesarias para afrontar el estrés cuando
aparezca, también es muy importante saber organizar la
propia vida de manera que las situaciones estresantes se
reduzcan al mínimo necesario para poder llevar una vida
satisfactoria y productiva.
