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Curso básico de Teosofía

 

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Lección 12. LA SABIDURIA ANTIGUA EN EL MUNDO MODERNO

 

La última lección dio un esquema breve de un gran plan de evolución humana que funciona por medio del desenvolvimiento de diversas cualidades en una serie de etapas que se entrelazan y a las que en la literatura teosófica se da el nombre de "razas raíces".


Se mencionó el gran cataclismo que destruyó el continente de Atlántida y puso fin a la civilización altamente materialista de la cuarta raza raíz. Si bien la tradición sugiere que la maldad desenfrenada de los Atlantes produjo su propia destrucción, esto puede ser sólo una manera de decir que la mente analítica, no iluminada aún por cualidades humanas más elevadas, había alcanzado un grado de desarrollo en el cual era necesario emprender una tarea evolutiva más avanzada.


Recapitulemos brevemente. Tal como la primera raza raíz desarrolló la facultad de percepción, la segunda la habilidad para actuar, la tercera la naturaleza emocional y la cuarta la mente analítica, así la tarea de la quinta raza raíz, que es ahora la que domina en el mundo, es desarrollar el sentido social por medio de la cualidad sintetizadora de la mente, a la cual suele llamarse en Teosofía "la mente superior".


Empleando la analogía introducida en la lección anterior, los egos que han cumplido la tarea asignada a la cuarta raza han entrado ahora a otra escuela, la de la quinta raza raíz.


Una enorme cantidad de recapitulación necesaria ha tenido lugar durante muchos milenios y podemos ahora (en la quinta subraza de la quinta raza raíz) discernir la emergencia de esta cualidad superior de la mente, junto con indicios de la facultad que la sigue, la intuición, la cual iluminará las mentes de la sexta subraza de nuestra actual raza raíz y estará plenamente desarrollada más adelante en la sexta raza raíz.


Cuando la sexta raza raíz recapitule todo lo ocurrido anteriormente y ponga en pleno funcionamiento la facultad divina de la intuición (buddhi), mostrará indicios de la cualidad de la voluntad espiritual, que será la tarea evolutiva asignada a la séptima raza raíz. La evolución no da saltos entre una raza y otra; el proceso es gradual y a nosotros nos parece inimaginablemente lento y paciente.


Debe recalcarse bien que cuando se habla del "desarrollo de facultades" no hay intención de indicar que algo nuevo se va agregando. La frase se usa más bien en el sentido de evolución, de desenvolver o dar expresión a algo que ya estaba presente en forma de semilla. Todas esas cualidades son inherentes a la humanidad, son patrimonio de todo ego de todo ser humano. Florecer plenamente en una humanidad cumplida, es el destino de todas ellas.


A la quinta raza se la ha llamado Aria, pero no ha de confundirse este término con el que se usó hace unas pocas décadas para fomentar el antisemitismo. En su origen se refería a una familia o idioma. Debido a que últimamente se la usó mal en conexión con el racismo, se ha reemplazado casi del todo en discusiones científicas por el término Indo-Europea.
 
Se dice que esta raza inmigró a India cerca de 18.000 años A.C. Hoy se extiende por todos los países del mundo. La nota-clave de la civilización predominante en sus primeros subciclos fue la recapitulación del desarrollo de la mente, lo cual trajo la adquisición de conocimiento científicos para uso práctico, la aceptación de sistemas que delegaron al hombre a patrones establecidos de interrelación basados en diferencias de sexo, raza, credo y color.