Tricotilomanía
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¿Cuál es la causa?
El hecho de
arrancarse el pelo u otras conductas nerviosas similares como morderse las
uñas, serían gestos destinados a producir un alivio del estrés,
descargando de ese modo la tensión interna. Con el tiempo puede
convertirse en un hábito que se realiza de manera inconsciente.
En otros casos, puede deberse a
alguna enfermedad que produce picor en el cuero cabelludo y deseos
de arrancarse el pelo como un modo de aliviar el picor. Aunque en
estos casos, no se trataría de una tricotilomanía sino que se
diagnosticaría la enfermedad médica existente. No obstante, a veces
puede darse una combinación de causas médicas y psicológicas, por lo que
es aconsejable que si sientes algún tipo de picor o malestar en tu
cuero cabelludo acudas a un dermatólogo.
Relación con otras enfermedades
Muchas personas con tricotilomanía
tienen también síntomas de trastorno
obsesivo-compulsivo (TOC), como la compulsión a contar objetos,
hacer comprobaciones numerosas veces, lavarse las manos una y otra
vez, etc. Debido a las semejanzas entre la tricotilomanía y el TOC,
algunos autores consideran que se trata de un
subtipo o una variante de TOC. Esta idea se encuentra apoyada por el
hecho de que los medicamentos utilizados para tratar el TOC resultan
útiles en ocasiones para la tricotilomanía.
La depresión también se da con
frecuencia en individuos con este trastorno. Puede haber una
relación neuro-bioquímica directa y/o ser consecuencia de la
desmoralización crónica y la baja autoestima de arrancarse el pelo.
Otros comportamientos asociados
son morderse las uñas, chuparse el pulgar, o el rascado compulsivo.
En ocasiones, las personas con tricotilomanía también dan pequeños
pellizcos con las uñas a su piel, que puede causar cicatrices o
pequeñas heridas.
¿Qué tratamientos están disponibles?
Psicoterapia. Suele
utilizarse una terapia cognitivo-conductual, mediante la cual se
enseña a estas personas un método estructurado para llevar un
registro de los síntomas y los comportamientos asociados, de modo
que sean conscientes del comportamiento de arrancarse el pelo y
puedan, de este modo, controlarlo más fácilmente. De hecho, las
investigaciones realizadas muestran que el simple hecho de guardar
en un sobre cada pelo arrancado, ayuda a controlar y a ir
disminuyendo la frecuencia de ese comportamiento. También aprenden a
utilizar comportamientos sustitutivos incompatibles y
otras técnicas encaminadas a romper el hábito. Así mismo, pueden
tratarse otros problemas que estén agravando o manteniendo la
tricotilomanía.
Medicamentos. Aunque
determinados medicamentos ayudan a algunas personas temporalmente, los síntomas suelen volver cuando
se detiene la medicación a menos que la terapia cognitivo-conductual se
incorpore en el tratamiento.
Encontrarás más información sobre
cómo superar este problema en el artículo dedicado a la
baja tolerancia a la frustración.