Tiempo de calidad: Cómo aprovechar el uso del
tiempo en las relaciones interpersonales
Autora: Natalia Korsun, Lic. en Psicologia, natashakorsun@hotmail.com
Cierto día, un
hombre llevó a sus hijos a un parque para que, mientras ellos
jugasen, él leería un libro que disfrutaba mucho.
Así, pensó este
hombre, al llevarlos a un lugar donde los niños se divertirían
mucho, él habría cumplido con su tarea de “buen papá”. De regreso a
casa, uno de los pequeños lo sorprendió diciendo: “papá, hoy no
jugaste con nosotros.” Fue allí cuando este hombre se dio cuenta
tarde de que sus hijos no estaban pidiendo que los lleve a jugar,
sino que juegue con ellos, que comparta su valioso tiempo, que esté
con ellos.
Al igual que este
padre, muchas veces damos la impresión de estar junto a nuestros
hijos o amigos, pero solamente estamos cerca, quizás hasta ocupados
en distintas cosas, según nuestros intereses. Días atrás visite una
página en Internet que realizaba la siguiente encuesta: "Qué tiempo
le dedicas más a tu familia… ¿En cantidad o calidad?" La mayoría de
las respuestas eran obvias. Cientos de personas reconocían que el
tiempo dedicado a su familia, además de ser mínimo, no era de
“calidad”. Tristemente esta es una de las características de nuestra
sociedad “moderna”. Paradójicamente, a pesar de contar con tantos
medios de comunicación nos encontramos cada vez más incomunicados
unos con otros.
Podemos chatear con personas que viven a miles de
Km. de distancia, pero no tenemos un momento de diálogo con los que
compartimos la mesa cada día. Pasamos largas horas de trabajo fuera
de casa y disponemos de poco tiempo para nuestras relaciones
interpersonales. Olvidamos lo importante que es pasar un rato
jugando, pintando o haciendo alguna actividad placentera con
nuestros hijos. Hasta en el tiempo libre realizamos demasiadas
actividades.
Página
siguiente