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Psicología / Artículos


¿Eres consciente de lo que pasa en tu interior?

 

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El miedo a la reacción de los demás

 

Algunas personas no aceptan sus emociones porque piensan que no son el tipo de personas que sentirían eso. Por ejemplo, la persona casada que considera inaceptable sentir deseos de estar con otra persona y reprime esos deseos cuando aparecen.
 
Otras personas temen sobre todo las reacciones de los demás. Temen mostrar la parte de sí mismas que consideran inaceptable porque temen que otras personas las rechazarán. De este modo, muestran siempre buena cara ante los demás, se muestran amables, simpáticos, siempre de buen humor, y reprimen cualquier emoción negativa que pudieran sentir. Esto les impide tratar de manera adecuada cualquier problema que puedan tener con otras personas.

 

Por ejemplo, si la otra persona los trata de un modo desconsiderado y se sienten mal es posible que no lo reconozcan, que se pongan la máscara de persona que no se ve afectada por ese tipo de cosas y se digan a sí mismos: "En realidad no me importa, es libre de hacer lo que desee". Si creyera esto de verdad no habría problema; pero el caso es que realmente no se lo cree, es una mentira, un autoengaño, pues lo que de verdad piensa es que esa persona le ha despreciado y maltratado y se siente dolido por ello, pero no es capaz de reconocer que eso es precisamente lo que está pensando porque se niega a ser el tipo de persona que piensa así, desea ser esa persona perfecta que no se inmuta por "tonterías".

Lo paradójico del asunto es que podría acercarse a ese ideal de persona que desea ser si reconociera sus verdaderas emociones y reacciones y trabajara para cambiarlas en vez de negarlas, pues negándolas no hace que desaparezcan, sólo se pone una máscara, una careta que no muestra quien es de verdad y de este modo no evoluciona ni crece como persona. Es como si alguien que no sabe nadar se avergüenza de ello y no lo reconoce ni ante sí mismo ni ante los demás. De este modo jamás aprenderá a nadar, sólo será una persona que finge saber nadar y que tendrá que pagar un precio por mantener esta mentira.