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Métodos para reducir el estrés

 

 

Llevar un estilo de vida sano.

 

Dieta sana. Una dieta sana y equilibrada es fundamental para que el cuerpo pueda disponer de todos los nutrientes necesarios para afrontar el estrés. Una alimentación sana ha de incluir una variedad de cereales integrales, fruta y verdura y evitar el tabaco, así como el exceso de cafeína y alcohol.

 

Ejercicio. El ejercicio, junto con otras técnicas de manejo del estrés, es muy importante por varias razones:

 

El ejercicio constituye una distracción efectiva de los acontecimientos estresantes.

 

Los trabajadores que llevan un estilo de vida activo solicitan menos bajas por enfermedad que los trabajadores más sedentarios.

 

El estrés resulta menos peligroso en el organismo físicamente activo. El corazón y sistema circulatorio pueden trabajar más duro durante mayores periodos de tiempo y los músculos, ligamentos, huesos y tendones se vuelven más fuertes y flexibles.

 

Un programa variado de ejercicio y deporte suele ser más interesante y, por tanto, es más fácil seguir haciéndolo, así como los deportes que implican a dos o más personas, como el tenis o el baloncesto. Piensa en los deportes que existen y selecciona uno que te resulte entretenido. Es más fácil hacer ejercicio cuando es también una diversión.

 

Comienza gradualmente. 10 minutos de ejercicio tres días a la semana puede ser suficiente para comenzar. Después, aumenta la duración hasta 30 minutos cuatro días a la semana.

 

Algunas sugerencias para hacer ejercicio son las siguiente:

 

Apúntate a un gimnasio o a clases de algún ejercicio aeróbico, baile, artes marciales, etc.

 

Caminar a paso ligero es un excelente ejercicio aeróbico. Incluso una caminata corta puede aliviar el estrés. Usa menos el coche y otros medios de transporte y aprovecha tus salidas para caminar un rato cada día.

 

Nadar es un buen ejercicio para muchas personas, incluidas las mujeres embarazadas, las personas con problemas óseos o musculares y aquellas personas que padecen de asma inducida por el ejercicio.

 

 

El yoga y el Tai Chi pueden ser muy efectivos. Combinan los numerosos beneficios de las técnicas de respiración, relajación de músculos y meditación, al tiempo que estiran y tonifican los músculos. Los beneficios del yoga pueden ser considerables. Diversos estudios lo han encontrado útil para diversas dolencias en las que el estrés juega un papel importante, como ansiedad, dolor de cabeza, hipertensión y asma. Además, mejora el estado de ánimo y la concentración.

 

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