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Los esquemas de pensamiento
Unos de los supuestos básicos del
pensamiento de estas personas sería: "Soy incompetente e incapaz de
cuidar de mí mismo". Puesto que se consideran incapaces de cuidarse
por sí mismos, llegan a la conclusión de que necesitan encontrar la
manera de que otros cuiden de ellos. Por este motivo, emprenden la
búsqueda de aprobación y atención, para asegurarse de que los demás
satisfacen sus necesidades.
Dado que considera que las otras
personas son fundamentales para su propia supervivencia, piensa que
es imprescindible que todos lo quieran, lo admiren y deseen estar a
su lado y satisfacer sus deseos. Por este motivo suele tener un gran
miedo al rechazo y cualquier indicio de rechazo le resulta
devastador porque considera que sin los demás será incapaz de
valerse por sí mismo en el mundo.
Por este motivo, la búsqueda de
aprobación se convierte en algo esencial y la persona con este
trastorno se siente impulsada a atraer la atención de los
demás por cualquier medio. Este medio suele consistir a menudo en
asumir el estereotipo de rol sexual de un modo extremo. Las mujeres
histriónicas suelen haber sido recompensadas en su infancia por ser
atractivas, guapas y encantadoras con los demás, más que por sus
habilidades o capacidad intelectual. Los hombres histriónicos suelen
haber sido recompensados por ser viriles, rudos, poderosos, más que
por su capacidad real. Así, estas persona se concentran en
interpretar estos roles para gustar a los demás.
No obstante, aunque el objetivo
principal de estas personas es obtener atención, las habilidades que
despliegan para lograrlo no son adecuadas ni eficaces, limitándose a
interpretar los roles aprendidos, en vez de observar y analizar las
reacciones de las distintas personas y responder diferencialmente en
función de ellas.
Al principio, los demás ven a estas
personas como encantadoras, pero a medida que la relación progresa,
empiezan a ser vistas como muy exigentes y necesitadas de un apoyo
constante y absorbente.
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