Servicios
 
Enlaces


Otros trastornos de personalidad


 

3. Trastorno de la personalidad por dependencia

Por Ana Muñoz

 

Página 2

 

Otros problemas psicológicos asociados

 

La depresión es uno de los problemas más comunes que presentan. En un estudio realizado por Reich y Noyes (1985) encontraron que el 54% de las personas deprimidas que estudiaron merecían un diagnóstico de TPD. Esta mayor predisposición a la depresión se debe a que se sostienen demasiado en otras personas de quienes esperan apoyo y cuidados y se sienten desvalidos ante un abandono potencial. Con frecuencia, la otras personas no pueden responder a sus demandas en la medida esperada por la persona dependiente, que se siente abandonada o dejada de lado con facilidad, lo cual puede dar lugar a depresión.


La ansiedad es también común en estas personas. Dado que consideran que los demás son necesarios para su supervivencia y no podrían salir adelante estando solos, son proclives a la angustia de separación y les preocupa mucho la posibilidad de ser abandonados y tener que cuidarse por sí mismos. Cuando prevén nuevas responsabilidades que no se creen capaces de asumir pueden tener crisis de angustia.

 

Las fobias son también habituales. Son un modo de obtener ayuda y protección de los demás y permiten evadir responsabilidades. Mas o menos el 40% de las personas con alguna fobia presentan también un TPD.


También son frecuentes las quejas somáticas, que van desde síntomas de conversión hasta hipocondría y trastorno por somatización  (véase trastornos somatomorfos). Las quejas somáticas les ayudan a conseguir el apoyo y atención que necesitan por parte de su familia y profesionales de la salud. Según un estudio realizado por Greenberg y Dattore (1981) con un grupo de hombres, aquellos que padecían un trastorno físico (cáncer, tumores benignos, hipertensión o úlcera gastroduodenal) presentaban puntuaciones en dependencia más altas que los hombres que se mantuvieron con buena salud durante un periodo de 10 años.


En general, las personas dependientes, tienen una mayor predisposición hacia la enfermedad y tienden más a considerar sus problemas en términos somáticos que en términos psicológicos.

El alcoholismo y uso de sustancias son también problemas comunes en estas personas, que suelen ver en ese consumo un modo fácil y pasivo de abordar sus problemas o al menos de huir de ellos. También corren un mayor riesgo de tener obesidad y tabaquismo.