Servicios
 
Enlaces


Otros trastornos de personalidad


7. Trastorno antisocial de la personalidad

 

Página 2

 

La mente del psicópata

 

Estas personas piensan de un modo lineal, su percepción del mundo es personal, no interpersonal, no pueden adoptar el punto de vista de otras personas al mismo tiempo que el propio y son incapaces de asumir el rol del otro. Sólo tienen en cuenta las reacciones de los demás después de tratar de satisfacer sus propios deseos.

 

Los psicópatas no tienen sentido social. Sólo piensan en términos de su propio interés y sus elecciones están destinadas a obtener satisfacciones inmediatas o evitar castigos inmediatos sin tener en cuenta a otros. Hacen lo que les gusta y desean en cada momento, sin importar si eso perjudica a los demás.

 

Las personas con trastorno antisocial de la personalidad suelen tener una serie de creencias y actitudes que guían su conducta. Entre ellas se encuentran las siguientes (Beck, 1992):


1. Justificación: "Mis acciones se justifican porque quiero algo o quiero evitar algo".


2. Todo lo que se piensa es verdad: "Mis pensamientos y sentimientos son totalmente exactos, simplemente porque se me han ocurrido".


3. Infalibilidad personal: "Siempre elijo bien".


4. Lo que se siente es lo real: "Sé que tengo razón porque siento que está bien lo que hice".


5. Impotencia de los otros: "Lo que piensen los otros no tiene por qué pesar en mis decisiones, a menos que controlen las consecuencias inmediatas para mí".


6. Consecuencias de bajo impacto: "No habrá consecuencias indeseables o no me importarán".

Los psicópatas suelen mantener creencias interesadas, que subrayan las satisfacciones inmediatas y personales y restan importancia a las consecuencias futuras. Dado que la conducta de estas personas suele enfurecer o hacer daño a los demás, a menudo les dan consejos para que traten de cambiar, pero ellos descartan tal información como irrelevante y nunca piden consejo a otras personas. Lo único que les importa es el presente y no tienen perspectivas de futuro ni les importa lo que sucederá mañana o las consecuencias futuras de su conducta, de manera que no se ven afectados por la amenaza de un castigo futuro.