Obesidad en niños y adolescentes: cómo prevenirla
El problema de obesidad en niños y
adolescentes ha crecido bastante en los últimos años. En España, el
porcentaje de niños con obesidad se ha multiplicado por tres en los
últimos 20 años, según un estudio que presentó
la Fundación Española de Corazón en el I
Congreso Mundial de Nutrición y Sanidad Pública (octubre, 2006).
Se define como obeso a aquél niño que supera en un 20% al
peso ideal.
La causa
principal de este aumento de la obesidad infantil son los malos
hábitos en la alimentación y la falta de ejercicio físico. En
ocasiones, el problema comienza en la alimentación de las mujeres
antes y después de concebir a sus hijos.
Los expertos consideran que la causa más importante de obesidad
infantil es la desaparición del desayuno como una de las comidas
principales,
seguida de los hábitos sedentarios como los videojuegos, la
televisión, ir en coche o autobús al colegio, usar el ascensor.
A partir
de los 14 años, el riesgo de obesidad es incluso mayor, ya que a
esta edad, la mitad de los niños y ñinas españoles deja de hacer
ejercicio, según un estudio de la Fundación Eroski. Además, el
porcentaje de personas que, habiendo sido obesos entre los siete
meses y los siete años de edad, siguen siéndolo de adultos es del
40%. En cambio, cuando una persona ha comenzado a ser obesa entre
los 10 y los 13 años, su probabilidad de serlo como adulto aumenta
hasta el 70%.
El porcentaje de niños obesos en España triplica a la media de
obesos mundial. En la Unión Europea, sólo Italia, Malta y Grecia
tienen mayor porcentaje de niños obesos. En España, las comunidades
de Andalucía, Canarias, Castilla y León, Extremadura, Galicia y
Murcia, tienen un porcentaje de niños obesos superior a la media.
Las causas
de la obesidad
Las causas
de la obesidad son complejas e incluyen factores genéticos,
biológicos, comportamentales y culturales. Básicamente, la obesidad
tiene lugar cuando una persona consume más calorías de las que su
cuerpo quema. Si un padre o madre es obeso, existe un 50% de
probabilidades de que su hijo lo sea también. En cambio, cuando
ambos padres son obesos, los niños tienen una probabilidad del 80%. Aunque algunos problemas médicos pueden producir obesidad, estos
casos constituyen menos del 1%.
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