5 mitos o ideas falsas acerca del estrés
Existen diversas ideas falsas acerca
del estrés que están bastante extendidas. cCnocerlas te ayudará a
manejar el estrés de un modo más efectivo.
1. El estrés es igual para todo
el mundo.
Esta es una idea totalmente
equivocada, pues el estrés es diferente para cada persona. Lo que
resulta estresante para alguien puede no serlo para ti, o viceversa.
Cada persona percibe de un modo particular las cosas que le suceden,
incluyendo los sucesos estresantes, y reacciona ante ellos de un modo
diferente.
2. El estrés es siempre
negativo.
Según este punto de vista, no tener
absolutamente nada de estrés haría que una persona se sintiera sana
y feliz. Pero esto no es cierto. El estrés es perjudicial cuando es
excesivo, pero es necesario que haya algo de estrés en nuestras
vidas, pues de lo contrario serían aburridas, vacías y monótonas. Un
nivel adecuado de estrés nos mantiene activos, nos motiva y nos
empuja a hacer cosas y sentirnos bien. Pero lo importante no es la
cantidad de estrés que hay en nuestras vidas, sino cómo lo
manejamos. Si manejas adecuadamente las situaciones estresantes que
hay en tu vida, te sentirás bien y tendrás una mayor sensación de autoeficacia
y de logro. Si no las manejas adecuadamente y te sientes superado
por ellas, entonces es cuando empezarás a sentirte mal y a tener
problemas o síntomas relacionados con el estrés.
3. El estrés está por todas
partes, de modo que no puedes hacer nada.
Esto tampoco es cierto. Una persona
puede planificar su vida de manera que el estrés no la supere. Para
ello, deberá establecer prioridades, empezar por resolver los
problemas más simples y luego pasar a los más complejos. Si no
estableces prioridades ni te organizas, todas las tareas o problemas
que haya en tu vida te parecerán de la misma importancia, tendrás la
sensación de que tienes que resolverlos todos al mismo tiempo y te
sentirás completamente abrumado e incapaz. Entonces tendrás la
sensación de que el estrés está por todas partes. En cambio, si te
organizas y decides en qué tarea te vas a centrasren cada momento,
todo te resultará más fácil.
4. Si no tengo síntomas no
tengo estrés
La ausencia de síntomas no significa
ausencia de estrés. De hecho, en ocasiones, una persona puede tener
síntomas y no ser del todo consciente de ellos, o es posible que los
esté camuflando con medicamentos que los hacen desaparecer
momentáneamente pero no van a la raíz del problema. Ignorar los
síntomas o taparlos con medicamentos te va a privar de las señales
que tu cuerpo emite y que necesitas conocer para poder eliminar el
estrés. Por ejemplo, si llegas a ser consciente de que tus dolores
de cabeza están relacionados con el contacto con una determinada
persona, puedes analizar lo que está sucediendo y tomar medidas. En
cambio, si simplemente te tomas un analgésico para eliminar el dolor
sin prestarle atención, estarás ignorando las señales que tu cuerpo
te envía para decirte que tienes un problema que solucionar.
5. Sólo los síntomas más
severos de estrés requieren atención
Esta falsa idea supone que los
síntomas más leves, como dolores de cabeza o acidez de estómago no
son nada y pueden ignorarse. Sin embargo, estos síntomas son las
señales de advertencia iniciales que te indican que tu vida se te
está yendo de las manos y que necesitas manejar el estrés de un modo
más efectivo.